miércoles, 9 de febrero de 2011

Mª Pili, más despacio. Canta más bajito. Ese no es tu tono...
Mª Pili tenía el pelo por la cintura, tan flaca. Cantaba fatal pero todos le decían que lo hacía muy bien.

Mañana es su cumpleaños. Uno de mis pocos amigos de entonces con el que todavía me veo. Una muesca en el revólver de mi gastado pasado.
Pasábamos de todo. Éramos unos genios. Genios de la música y la poesía, bohemios, borrachos, pendencieros. Con tantos amigos que éramos legión. Una legión de melómanos, de noctámbulos, anarquistas y anárquicos. Viviendo de noche. Leyendo a la luz de una vela.
Leí a Cernuda y me volví adicta a William Blake.

Escribía en el suelo de mi cuarto, debajo de la cama, ebria, las mejores poesías de mi vida. Aquellas que quemé en San Juan en un hermoso ritual, solo reservado a la Literatura de verdad.

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