lunes, 31 de enero de 2011

lo ecológico sería no escribir

Escribir en papel no es lo mismo. En mi caso al menos, además, lo que se escribe así no sobrevive. Pasa tiempo en algún cajón, entre las páginas de algún libro, entre un montón de revistas, en muebles, trasteros, en el maletero de mi coche, en bolsos que no uso,... hasta que un buen día reparo en él como en el resto de la basura vieja de mi vida y va derecho a la papelera, junto con chicles caducados, pastillas que ya no tomo, pañuelitos y gomillas del pelo de cuando aún tenía melena. No tengo costumbre de revisar lo que tiro, igual es un pagaré por 10000 $ que una carta de amor, que el mejor poema que jamás haya escrito. No soy de interés para mí misma.
De modo contrario, escribir en el ordenador es casi como hacer lo que pienso, valga o no la pena, inmortal (en comparación conmigo misma, claro). Salvas los cambios, aceptas y aceptas. Va guardándose solo. Con las primeras palabras del título como nombre, el archivo se acomoda en alguna carpeta y ahí se acurruca por los siglos de los siglos. Yo me olvido de ellos, pero ellos siguen ahí.  Y de algún modo inquietante se acuerdan de mí y son mi recuerdo. Un horror. Y mejor no pensar en aquellos bodrios que, encima, publico en un blog u otro. Eternos testimonios de la estupidez humana -la mía concretamente- flotando en el espacio virtual para siempre, como la chatarra espacial que gira alrededor de la Tierra. La mierda que escribo anda en el espacio y en el tiempo sin control. Sin que a nadie interese. Ni tan siquiera a mí. Contaminando; deshonrando la memoria del muerto que aún no soy.

lo ecológico sería no escribir

Escribir en papel no es lo mismo. En mi caso al menos, además, lo que se escribe así no sobrevive. Pasa tiempo en algún cajón, entre las páginas de algún libro, entre un montón de revistas, en muebles, trasteros, en el maletero de mi coche, en bolsos que no uso,... hasta que un buen día reparo en él como en el resto de la basura vieja de mi vida y va derecho a la papelera, junto con chicles caducados, pastillas que ya no tomo, pañuelitos y gomillas del pelo de cuando aún tenía melena. No tengo costumbre de revisar lo que tiro, igual es un pagaré por 10000 $ que una carta de amor, que el mejor poema que jamás haya escrito. No soy de interés para mí misma.
De modo contrario, escribir en el ordenador es casi como hacer lo que pienso, valga o no la pena, inmortal (en comparación conmigo misma, claro). Salvas los cambios, aceptas y aceptas. Va guardándose solo. Con las primeras palabras del título como nombre, el archivo se acomoda en alguna carpeta y ahí se acurruca por los siglos de los siglos. Yo me olvido de ellos, pero ellos siguen ahí.  Y de algún modo inquietante se acuerdan de mí y son mi recuerdo. Un horror. Y mejor no pensar en aquellos bodrios que, encima, publico en un blog u otro. Eternos testimonios de la estupidez humana -la mía concretamente- flotando en el espacio virtual para siempre, como la chatarra espacial que gira alrededor de la Tierra. La mierda que escribo anda en el espacio y en el tiempo sin control. Sin que a nadie interese. Ni tan siquiera a mí. Contaminando; deshonrando la memoria del muerto que aún no soy.

sábado, 29 de enero de 2011

Andrómeda dixit

Esta es la peor de las guerras, pequeño. Una guerra que parece no ser una guerra.
Ningún hombre tuvo que enfrentarse al espejismo del bienestar, de la perfección, de la perfidia hecha mundo. De la carne corrupta que miente, engaña y roba, mientras te arropa con la calidez de una manta y el perfume de mil flores, y el sabor del dulce más dulce, y la apariencia de una diosa, y la fantasía del sueño. Nunca la vida fue tan embustera, tan injusta, tan vulgar y cruel como ahora. Nunca la música, ni la física estuvieron en nuestra contra. Nunca nos medicaron contra las apariencias. Pero, ahora lo sé, tú no eres decadente. La verdad nunca lo es. Toca cambiar el ritmo, cambiarlo solos. Pues nadie se da cuenta. Nos toca ahora a nosotros, a ti. Solo. Toca armarse. Armarse de paciencia, de amor. No de arrogancia. Armarse de pasión. Ser poeta y ser guerrero. La poesía, las palabras, que tanto nos hieren, que tanto me duelen, son la única arma. Inspiran y sanan.
No pierdas la fe en lo que ha de venir, porque si tú no lo crees, ¿quién, -dime, amor-, quién lo creerá? Y si tú te rindes y te salvas, dime, ¿quién nos guiárá? Porque ahora está oscuro y el mal gobierna por doquier. Pues los hombres de almas inconquistables nos han dejado y puede que solo quedes tú.
Tú que -para mi mal- podrías tener norte, estrella y magia, después de todo.
En todo, sé íntegro; sé tú entero. En lo más pequeño, pon cuanto eres.
Tú, que podrías ser un poeta, no te salves.

viernes, 28 de enero de 2011

Nebulosa


ESO / Igor Chekalin

Entender es un paso, contar sílabas, subrayar, resumir, asimilar las ideas de otro.
Entender es hielo en una mente despierta.
Comprender es arder. Es dolor y agonía. Sufrimiento de lo que hay más allá del alma.


La zona norte del cinturón de Orión no es visible desde la Tierra. Hay una formación de nubes de polvo estelar que la oculta en nuestro cielo nocturno. Nubes que reflejan la luz. Y las sombras que la ocultan.


El abrazo de la oscuridad puede sentirse a 1600 años luz. Un círculo negro que se cierra. Un anillo, un grillete. Un cenllo trémulo, obscuro, siniestro que ahoga la vida.


La verdad no tiene nada que ver con la realidad. Nadie parece darse cuenta.
Transmisión del conocimiento, gestión del patrimonio, la sociedad de la comunicación.
La mentira nuestra de cada día. El polvo estelar. Las enormes huellas que no vemos porque nos falta perspectiva.

jueves, 27 de enero de 2011

road movie

Todos estáis de paso por mí; llegáis, os tomáis algo y os marcháis. No sé dónde, nunca lo he preguntado; supongo que a algún lado. No siento curiosidad; no siento nostalgia.

Alguno se lleva algo mío. No es que me importe, no soy materialista, ni egoísta. ¿Qué son un par de zapatos, un poema, mis gafas de cerca? ¿Qué más da? Un libro que ya leí, fotos, un billete de 500, mi memoria. Anécdotas. Sombras. Nombres que se mezclan.
Una vez, alguien que no recuerdo me cogió un trocito del pulmón derecho. Lo comprendo; necesitáis souvenirs. Y fue un trozo diminuto. Nada dramático. No me quejo, de veras. Apenas dolió. Casi no me di cuenta. Tan solo… cómo cuesta respirar según días.

road movie

Todos estáis de paso por mí; llegáis, os tomáis algo y os marcháis. No sé dónde, nunca lo he preguntado; supongo que a algún lado. No siento curiosidad; no siento nostalgia.

Alguno se lleva algo mío. No es que me importe, no soy materialista, ni egoísta. ¿Qué son un par de zapatos, un poema, mis gafas de cerca? ¿Qué más da? Un libro que ya leí, fotos, un billete de 500, mi memoria. Anécdotas. Sombras. Nombres que se mezclan.
Una vez, alguien que no recuerdo me cogió un trocito del pulmón derecho. Lo comprendo; necesitáis souvenirs. Y fue un trozo diminuto. Nada dramático. No me quejo, de veras. Apenas dolió. Casi no me di cuenta. Tan solo… cómo cuesta respirar según días.

martes, 25 de enero de 2011

Nada cambiará mi mundo. Al menos tú no




En un mundo en completo caos, todo deviene de un momento de violencia. Una explosión. Una revolución. ¿Qué dolor nos traerá la paz?


Sin fuerza y sin pasión no cambiarás mi mundo.

Con millones de ojos que me miran desde el cielo cada noche, que me arropan y protegen ¿qué crees que he de temer? ¿La muerte, quizás? Ya he muerto y he renacido de mis cenizas. ¿Qué, pues, he de temer? Si ya me hicieron daño antes; si ya me mintieron antes; si ya me abandonaron antes; si ya perdí y no me importó; y gané y no me importó.

¿Qué podrías tú contra mí? Tú, sin norte, sin estrella, sin magia, sin una causa.

No tienes poder sobre mí.

Se me hace de noche y llueve; sopla el viento. Un viento helado, fuerte, poderoso. Un viento que hace estremecer los cimientos de la civilización en que me defiendo. Hielo en movimiento que quema mi cara y humedece mis ojos. Es por eso que lloro. No por ti. No por miedo ni por la ira que a veces siento. Deja que sople el viento, que se lo lleve todo, que me deje vacía. Ya ha soplado antes y he sobrevivido.

Nada cambiará mi mundo. Al menos tú no




En un mundo en completo caos, todo deviene de un momento de violencia. Una explosión. Una revolución. ¿Qué dolor nos traerá la paz?


Sin fuerza y sin pasión no cambiarás mi mundo.

Con millones de ojos que me miran desde el cielo cada noche, que me arropan y protegen ¿qué crees que he de temer? ¿La muerte, quizás? Ya he muerto y he renacido de mis cenizas. ¿Qué, pues, he de temer? Si ya me hicieron daño antes; si ya me mintieron antes; si ya me abandonaron antes; si ya perdí y no me importó; y gané y no me importó.

¿Qué podrías tú contra mí? Tú, sin norte, sin estrella, sin magia, sin una causa.

No tienes poder sobre mí.

Se me hace de noche y llueve; sopla el viento. Un viento helado, fuerte, poderoso. Un viento que hace estremecer los cimientos de la civilización en que me defiendo. Hielo en movimiento que quema mi cara y humedece mis ojos. Es por eso que lloro. No por ti. No por miedo ni por la ira que a veces siento. Deja que sople el viento, que se lo lleve todo, que me deje vacía. Ya ha soplado antes y he sobrevivido.

sábado, 22 de enero de 2011

Hombres de almas inconquistables

Out of the night that covers me,
Black as the pit from pole to pole,
I thank whatever gods may be
For my unconquerable soul.

In the fell clutch of circumstance
I have not winced nor cried aloud.
Under the bludgeonings of chance
My head is bloody, but unbowed.

Beyond this place of wrath and tears
Looms but the Horror of the shade,
And yet the menace of the years
Finds and shall find me unafraid.

It matters not how strait the gate,
How charged with punishments the scroll,
I am the master of my fate:
I am the captain of my soul.

Invictus, William Ernest Henley (Long John Silver)



Hombres de almas inconquistables
 
Desde algún recóndito lugar les llega una fuerza sobrehumana que, no obstante, es la más humana de las fuerzas. Contra la adversidad y el dolor; contra la constante amenaza de la muerte; contra los golpes injustos e inexplicados; contra la salud frágil como una triste llama que se apaga; en el encierro, en el destierro y el abandono; en el olvido. Sin miedo. De parte de la verdad. Traen luz a sus hermanos. Iluminan este caos con su constancia y dignidad.
Qué poder, qué virtud, qué voluntad se les ha otorgado y dónde se hallan ahora mismo; qué ha sido de los poetas, de los guerreros. En qué momento de la historia desaparecieron los dueños de la inspiración, señores de su destino y el nuestro. Los que guían en la eterna noche oscura del tiempo. Por qué han desaparecido.

Hombres de almas inconquistables

Out of the night that covers me,
Black as the pit from pole to pole,
I thank whatever gods may be
For my unconquerable soul.

In the fell clutch of circumstance
I have not winced nor cried aloud.
Under the bludgeonings of chance
My head is bloody, but unbowed.

Beyond this place of wrath and tears
Looms but the Horror of the shade,
And yet the menace of the years
Finds and shall find me unafraid.

It matters not how strait the gate,
How charged with punishments the scroll,
I am the master of my fate:
I am the captain of my soul.

Invictus, William Ernest Henley (Long John Silver)



Hombres de almas inconquistables
 
Desde algún recóndito lugar les llega una fuerza sobrehumana que, no obstante, es la más humana de las fuerzas. Contra la adversidad y el dolor; contra la constante amenaza de la muerte; contra los golpes injustos e inexplicados; contra la salud frágil como una triste llama que se apaga; en el encierro, en el destierro y el abandono; en el olvido. Sin miedo. De parte de la verdad. Traen luz a sus hermanos. Iluminan este caos con su constancia y dignidad.
Qué poder, qué virtud, qué voluntad se les ha otorgado y dónde se hallan ahora mismo; qué ha sido de los poetas, de los guerreros. En qué momento de la historia desaparecieron los dueños de la inspiración, señores de su destino y el nuestro. Los que guían en la eterna noche oscura del tiempo. Por qué han desaparecido.

martes, 18 de enero de 2011

La nada infinita


El 7 es un número mágico. Un número sagrado. Perfecto.
Siete menos uno es, pues, un mal presagio.
En la vasija donde habita el misterio que heredé de mis antepasadas, hallo botellas rotas, pérdidas y naufragios. Avisos de algo.
No sé interpretarlo. Hoy es obscuro: el fondo se confunde de colores y palabras, de agotadas reminiscencias, de luces imposibles. No puedo descifrar lo que veo. Cierro el recipiente con cuidado. Y salgo a la intemperie de esta noche sin luna.
Noche solitaria, plena de ruidos. Siento una desazón conocida. Reconozco el miedo pero no comprendo por qué ha venido a buscarme.
Desde Poniente ya huele el viento que no avisa; esa furia natural que levanta los cimientos de mi casa y arranca los árboles milenarios de raíz; esa otra fuerza que atenta y perpetra crímenes sin intención ni motivo.
Vuelvo rápida dentro, destapo la vasija que contiene el secreto y trato de entender de nuevo. Líquido espeso sobre el que flotan letras hechas de cristal y hojas secas. Leo, ahora sí. Leo vav. No hay más oportunidad.
Aguardo de pie que llegue algo por primera vez, algo que es silencio y más silencio, que es castigo por mi torpeza, por mi inexperiencia, por mi vanidad. Espero, entonces, que los espíritus inmisericordes de mis ancestros vengan a por mí.
No habría de temer: me enseñaron que el final es una vuelta al principio. Pero no me lo creo.

La nada infinita


El 7 es un número mágico. Un número sagrado. Perfecto.
Siete menos uno es, pues, un mal presagio.
En la vasija donde habita el misterio que heredé de mis antepasadas, hallo botellas rotas, pérdidas y naufragios. Avisos de algo.
No sé interpretarlo. Hoy es obscuro: el fondo se confunde de colores y palabras, de agotadas reminiscencias, de luces imposibles. No puedo descifrar lo que veo. Cierro el recipiente con cuidado. Y salgo a la intemperie de esta noche sin luna.
Noche solitaria, plena de ruidos. Siento una desazón conocida. Reconozco el miedo pero no comprendo por qué ha venido a buscarme.
Desde Poniente ya huele el viento que no avisa; esa furia natural que levanta los cimientos de mi casa y arranca los árboles milenarios de raíz; esa otra fuerza que atenta y perpetra crímenes sin intención ni motivo.
Vuelvo rápida dentro, destapo la vasija que contiene el secreto y trato de entender de nuevo. Líquido espeso sobre el que flotan letras hechas de cristal y hojas secas. Leo, ahora sí. Leo vav. No hay más oportunidad.
Aguardo de pie que llegue algo por primera vez, algo que es silencio y más silencio, que es castigo por mi torpeza, por mi inexperiencia, por mi vanidad. Espero, entonces, que los espíritus inmisericordes de mis ancestros vengan a por mí.
No habría de temer: me enseñaron que el final es una vuelta al principio. Pero no me lo creo.

lunes, 17 de enero de 2011

Seaman dixit (Fragmentos VI)

"Ahora sabemos que detrás de cada sonrisa puede ocultarse tu peor enemigo. O, dicho de otro modo, ya no confiamos en nadie, empezando por los que sonríen, pues sabemos que estos intentan conseguir algo de ti. Sin embargo, la televisión americana está llena de sonrisas y dentaduras cada vez más perfectas. ¿Quieren que depositemos nuestra confianza en ellos? No. ¿Quieren hacernos creer que son buenas personas, incapaces de hacer daño a nadie? Tampoco. En realidad no quieren nada de nosotros. Solo quieren enseñarnos sus dentaduras, sus sonrisas, sin pedirnos nada a cambio salvo nuestra admiración. Admiración. Quieren que los miremos. Eso es todo. Sus dentaduras perfectas, sus cuerpos perfectos, sus modales perfectos, como si ellos se estuvieran permanentemente desgajando del sol y fueran trozos de fuego, pedazos de infierno ardiente, cuya presencia en este planeta únicamente obedece a la necesidad de pleitesía. Cuando yo era pequeño, dijo Seaman, no recuerdo que los niños llevaran alambres en la boca. Hoy casi no conozco pequeños que no los luzcan. Lo inútil se impone no como calidad de vida sino como moda o distintivo de clase, y tanto la moda como los distintivos de clase necesitan admiración, pleitesía. Por supuesto, las modas tienen una esperanza de vida muy corta, un año, cuatro a lo sumo, y después pasan por todas las etapas de la degradación. El distintivo de clase, por el contrario, sólo so pudre cuando se pudre el cadáver que lo lleva encima".

2666, Roberto Bolaño (2004), pág. 324.

Seaman dixit (Fragmentos VI)

"Ahora sabemos que detrás de cada sonrisa puede ocultarse tu peor enemigo. O, dicho de otro modo, ya no confiamos en nadie, empezando por los que sonríen, pues sabemos que estos intentan conseguir algo de ti. Sin embargo, la televisión americana está llena de sonrisas y dentaduras cada vez más perfectas. ¿Quieren que depositemos nuestra confianza en ellos? No. ¿Quieren hacernos creer que son buenas personas, incapaces de hacer daño a nadie? Tampoco. En realidad no quieren nada de nosotros. Solo quieren enseñarnos sus dentaduras, sus sonrisas, sin pedirnos nada a cambio salvo nuestra admiración. Admiración. Quieren que los miremos. Eso es todo. Sus dentaduras perfectas, sus cuerpos perfectos, sus modales perfectos, como si ellos se estuvieran permanentemente desgajando del sol y fueran trozos de fuego, pedazos de infierno ardiente, cuya presencia en este planeta únicamente obedece a la necesidad de pleitesía. Cuando yo era pequeño, dijo Seaman, no recuerdo que los niños llevaran alambres en la boca. Hoy casi no conozco pequeños que no los luzcan. Lo inútil se impone no como calidad de vida sino como moda o distintivo de clase, y tanto la moda como los distintivos de clase necesitan admiración, pleitesía. Por supuesto, las modas tienen una esperanza de vida muy corta, un año, cuatro a lo sumo, y después pasan por todas las etapas de la degradación. El distintivo de clase, por el contrario, sólo so pudre cuando se pudre el cadáver que lo lleva encima".

2666, Roberto Bolaño (2004), pág. 324.

Hola, me llamo Pilar y soy una bocazas



domingo, 16 de enero de 2011

Lust

No es odio ni locura.
Es esta voz interior
que domina mi albedrío.
Créeme también de mí abusa.
Obligada a mirarte a deshora,
profanar los secretos de tu alcoba,
tocarte sin permiso, desnudarte,
herida y exhausta, acariciarte.

Lust

No es odio ni locura.
Es esta voz interior
que domina mi albedrío.
Créeme también de mí abusa.
Obligada a mirarte a deshora,
profanar los secretos de tu alcoba,
tocarte sin permiso, desnudarte,
herida y exhausta, acariciarte.

Led Zeppelin - Whole Lotta Love



sábado, 15 de enero de 2011

...y esta me pega a mí

A tientas
Mario Benedetti

Se retrocede con seguridad
pero se avanza a tientas
uno adelanta manos como un ciego
ciego imprudente por añadidura
pero lo absurdo es que no es ciego
y distingue el relámpago la lluvia
los rostros insepultos la ceniza
la sonrisa del necio las afrentas
un barrunto de pena en el espejo
la baranda oxidada con sus pájaros
la opaca incertidumbre de los otros
enfrentada a la propia incertidumbre
se avanza a tientas / lentamente
por lo común a contramano
de los convictos y confesos
en búsqueda tal vez
de amores residuales
que sirvan de consuelo y recompensa
o iluminen un pozo de nostalgias
se avanza a tientas/ vacilante
no importan la distancia ni el horario
ni que el futuro sea una vislumbre
o una pasión deshabitada
a tientas hasta que una noche
se queda uno sin cómplices ni tacto
y a ciegas otra vez y para siempre
se introduce en un túnel o destino
que no se sabe dónde acaba.

viernes, 14 de enero de 2011

Lo mejor de los martes

Estaba yo a punto de tener mi fantasía semanal con Freddie Mercury cuando se me cruzó el maldito Hugo. Eclipsó así sin más mi noche con Freddie. Esa noche estrellada en la playa de la Malagueta en la que tengo siete orgasmos mientras Freddie me susurra al oído palabras que no entiendo pero me estimulan de modo brutal. Cuando la postura lo permite, contemplo las estrellas y me doy cuenta de que la Osa mayor no es una cometa, es una flecha cuya punta me atraviesa. Una noche sin luna, en la que me araño de arena, en la que su amante nos mira, tranquilo, fumando, sin intervenir. Cada semana me parece que se va a levantar y se nos va  acercar y va a participar. Pero no. A ratos ese tipo y yo cruzamos la mirada, nos la mantenemos, nos calculamos, hasta que yo no puedo mas que cerrar los ojos y gemir.
Pues, sí. Una fantasía cojonuda, que me tengo yo cada martes y que el puto Hugo me fastidió.

martes, 11 de enero de 2011

Queen. Love of My Life


Arenas movedizas


-Siento que se nos traga la tierra
-Calla y bésame



Ilustración: Luisa Navarrete

Arenas movedizas


-Siento que se nos traga la tierra
-Calla y bésame



Ilustración: Luisa Navarrete

lunes, 10 de enero de 2011

Radiohead - No Suprises


A heart that's full up like a landfill,
a job that slowly kills you,
bruises that won't heal.
You look so tired-unhappy,
bring down the government,
they don't, they don't speak for us.

I'll take a quiet life,
a handshake of carbon monoxide,
with no alarms and no surprises,
no alarms and no surprises,
no alarms and no surprises,
Silence, silence.

This is my final fit,
my final bellyache

with no alarms and no surprises,
no alarms and no surprises,
no alarms and no surprises please.

Such a pretty house
and such a pretty garden.

No alarms and no surprises (get me outta here),
no alarms and no surprises (get me outta here),
no alarms and no surprises, please.

domingo, 9 de enero de 2011

El cliente un millón

-Es usted nuestro cliente un millón de hoy así que se le concede un deseo antes de morir.
-¿De verdad?
- De verdad.
-¿Lo que yo quiera?
-Cualquier cosa menos salvar la vida, que hay mucho listo suelto.

Y tras pensar unos segundos, el moribundo respondió: "Arrasad con todo".

El cliente un millón

-Es usted nuestro cliente un millón de hoy así que se le concede un deseo antes de morir.
-¿De verdad?
- De verdad.
-¿Lo que yo quiera?
-Cualquier cosa menos salvar la vida, que hay mucho listo suelto.

Y tras pensar unos segundos, el moribundo respondió: "Arrasad con todo".

sábado, 8 de enero de 2011

Siempre sucede

Me han dicho que ahora eres escritora. Fui, claro, a la librería y me agencié un libro tuyo. Asesinatos, abogados ricos, el barrio de Salamanca. Vaya mierda, amiga. Perdona que te lo diga. Me dieron ganas de buscarte. De decirte todo lo que se me agarraba a la garganta. ¿Qué te ha pasado? ¿Te has rendido? ¿No te acuerdas de las noches?
Y ahora, sola contra el hedor del collar de perlas, contra el banquete de bodas, contra la blusa y la falda, contra la sonrisa tan falsa. Sé que el frío cala los huesos. Entiendo el miedo. Sé que los insultos se te clavan. ¿Crees que pasará si te vas? No se pasará, lo tienes dentro.
Quédate en tu trono de barrio, sin zapatos de cristal ni serena como la noche, ni quieta, ni callada. No olvides. Nosotras no cenamos con velas y vino caro, ni tenemos invitaditos ni hemos bebido té en nuestra puta vida. Venimos de la niebla y allí pararemos. No dudes que aún el padre borracho y la madre que grita y la pelea en la calle te seguirán donde vayas. Habla de mí en tus poemas. Que juntas hemos vivido, hemos crecido y hemos lamido sapos y hemos caído borrachas de madrugada. Lo único que puedes contar es una lucha. Cicatrices. No te vendas. Aunque seas bonita. Lo sabes, no te llamas Leonor ni al despertar hueles a flores. ¿Qué harás tú en el piso de lujo reciclando hasta el Chanel nº 5 con los labios pintados en la ducha?



Siempre sucede

Me han dicho que ahora eres escritora. Fui, claro, a la librería y me agencié un libro tuyo. Asesinatos, abogados ricos, el barrio de Salamanca. Vaya mierda, amiga. Perdona que te lo diga. Me dieron ganas de buscarte. De decirte todo lo que se me agarraba a la garganta. ¿Qué te ha pasado? ¿Te has rendido? ¿No te acuerdas de las noches?
Y ahora, sola contra el hedor del collar de perlas, contra el banquete de bodas, contra la blusa y la falda, contra la sonrisa tan falsa. Sé que el frío cala los huesos. Entiendo el miedo. Sé que los insultos se te clavan. ¿Crees que pasará si te vas? No se pasará, lo tienes dentro.
Quédate en tu trono de barrio, sin zapatos de cristal ni serena como la noche, ni quieta, ni callada. No olvides. Nosotras no cenamos con velas y vino caro, ni tenemos invitaditos ni hemos bebido té en nuestra puta vida. Venimos de la niebla y allí pararemos. No dudes que aún el padre borracho y la madre que grita y la pelea en la calle te seguirán donde vayas. Habla de mí en tus poemas. Que juntas hemos vivido, hemos crecido y hemos lamido sapos y hemos caído borrachas de madrugada. Lo único que puedes contar es una lucha. Cicatrices. No te vendas. Aunque seas bonita. Lo sabes, no te llamas Leonor ni al despertar hueles a flores. ¿Qué harás tú en el piso de lujo reciclando hasta el Chanel nº 5 con los labios pintados en la ducha?



Inercia y resaca

No soy un lugar para nadie
ni hago falta.

Ni siquiera sé hacer fotos. Y ya destruí todos mis relojes. ¿Para qué sirvo yo?
Desde dónde llegará alguna voz que me reclame,
si soy innecesaria como la risa y triste como la lluvia.

Inercia y resaca

No soy un lugar para nadie
ni hago falta.

Ni siquiera sé hacer fotos. Y ya destruí todos mis relojes. ¿Para qué sirvo yo?
Desde dónde llegará alguna voz que me reclame,
si soy innecesaria como la risa y triste como la lluvia.

miércoles, 5 de enero de 2011

Fascinación



-Me encanta como te mueves. ¿Crees que los dioses me concederán por fin el ser como tú, una sirena? Me conformaría con nadar y poder besarte durante el resto de mi vida.

(...)

-Al menos, podrías contestar.

(...)

-Maldito pez, ¡mírame cuando te hablo!

Fascinación



-Me encanta como te mueves. ¿Crees que los dioses me concederán por fin el ser como tú, una sirena? Me conformaría con nadar y poder besarte durante el resto de mi vida.

(...)

-Al menos, podrías contestar.

(...)

-Maldito pez, ¡mírame cuando te hablo!

lunes, 3 de enero de 2011

Was a bright, and sweet, and hot summer day the day I didn't love you anymore

Was a bright, and sweet, and hot summer day the day I didn't love you anymore

Eva Cassidy - Blue Eyes Crying In The Rain


Blue Eyes Crying In The Rain


(Fred Rose)



In the twilight glow I see


Blue eyes crying in the rain

When we kissed goodbye and parted

I knew we'd never meet again



Love is like a dying ember

And only memories remain

And through the ages I'll remember

Blue eyes crying in the rain



someday soon we'll meet up yonder

And we'll walk hand in hand again

In a land that knows no parting

Blue eyes crying in the rain

Blue eyes crying in the rain



Eva Cassidy - Blue Eyes Crying In The Rain


Blue Eyes Crying In The Rain


(Fred Rose)



In the twilight glow I see


Blue eyes crying in the rain

When we kissed goodbye and parted

I knew we'd never meet again



Love is like a dying ember

And only memories remain

And through the ages I'll remember

Blue eyes crying in the rain



someday soon we'll meet up yonder

And we'll walk hand in hand again

In a land that knows no parting

Blue eyes crying in the rain

Blue eyes crying in the rain



Siempre supe que se iría



-Estás muy bien para ser un humano.

-Estás muy bien para ser una ballena.

-Lástima ¿no?

-Sí.

Siempre supe que se iría



-Estás muy bien para ser un humano.

-Estás muy bien para ser una ballena.

-Lástima ¿no?

-Sí.