Hola, Enero.
Qué mes más frío y más solo.
Qué raro eres tan gris.
Todo cae ante tus ojos
Hojas, lluvia, días y ceniza
Estoy temblando ahora mismo
Tiemblo en la interperie de tu espectáculo
como un mal presentimiento
como un abismo de lodo
Solo el viento helado y yo
Solo en este viejo recodo
Dónde queda ese rumor de lluvia
Qué has hecho del alegre murmullo
que suena y me consuela
Anuncias algo que me inquieta
largas horas, confusión, vacío y miedo
Mes, habrías de ser un secreto
no saberte, no encontrarte, no serte.
viernes, 31 de diciembre de 2010
Enero
Hola, Enero.
Qué mes más frío y más solo.
Qué raro eres tan gris.
Todo cae ante tus ojos
Hojas, lluvia, días y ceniza
Estoy temblando ahora mismo
Tiemblo en la interperie de tu espectáculo
como un mal presentimiento
como un abismo de lodo
Solo el viento helado y yo
Solo en este viejo recodo
Dónde queda ese rumor de lluvia
Qué has hecho del alegre murmullo
que suena y me consuela
Anuncias algo que me inquieta
largas horas, confusión, vacío y miedo
Mes, habrías de ser un secreto
no saberte, no encontrarte, no serte.
Qué mes más frío y más solo.
Qué raro eres tan gris.
Todo cae ante tus ojos
Hojas, lluvia, días y ceniza
Estoy temblando ahora mismo
Tiemblo en la interperie de tu espectáculo
como un mal presentimiento
como un abismo de lodo
Solo el viento helado y yo
Solo en este viejo recodo
Dónde queda ese rumor de lluvia
Qué has hecho del alegre murmullo
que suena y me consuela
Anuncias algo que me inquieta
largas horas, confusión, vacío y miedo
Mes, habrías de ser un secreto
no saberte, no encontrarte, no serte.
jueves, 30 de diciembre de 2010
Muerte de un soldado
Noté el proyectil atravesar mis costillas. No sentí dolor solo presión, calor, pero aun así caí. La sensación fue la misma de un puñetazo, un golpe bajo, aunque después escocía. Quedé boca arriba unos segundos mirando las nubes nuevamente, preguntándome cómo podía ser el cielo tan azul aquel día en que el suelo ensangrentado dolía los ojos del que cobarde o abatido los bajaba.
El cielo nos ignora y hace bien. ¿Cómo el azul infinito no nos distrae de esta carnicería?
Oí unos pasos y unas palabras en aquel idioma extranjero que odiaba. Un metro noventa, quizás noventa kilos, empezó a patearme en la espalda, en el estómago, en los costados. Y yo le decía: "no me haces daño, cabrón. Tú no sabes lo que es el dolor. No puedes herirme. Golpea a placer". Y lo miraba y me reía y le preguntaba en mi lengua antigua y bella: "¿Has leído a Kafka, Hesse, Goethe, Schiller?". Ignorante bastardo. Ni sabría leer.
Cuando se cansó de patear mi cuerpo, avisó a otros como él. Me agarraron y me metieron en un camión lleno de otros como yo, heridos, prisioneros, sucios de barro, sangre, oliendo a humo, ceniza y carne quemada. Algunos podían sentarse, otros nos amontonábamos en el suelo del vehículo.
Llegamos al cabo de algunas horas. Muchos llegaron muertos. Yo, no.
Aquel lugar que vi entre brumas era un castillo convertido en campo de prisioneros. Me empujaron y arrastraron hasta una celda. Me lanzaron, me encadenaron, cerraron la puerta.
Yo para entonces ya no podía mover las piernas. Pero solo me preocupaba la sed. La sed te hace sentir mareado, te duele el estómago, te da calambres.
Me desvanecí.
Al despertar, estaba en una cama en una sala que parecía un improvisado hospital, blanquísimo, limpísimo, con unas gigantescas ventanas a través de las que entraba el sol y una brisa suave que movía las finas cortinas y los visillos que tapaban las paredes.
A mi lado, sentada, una mujer joven que supuse enfermera me miró y sonrió. Se acercó y susurró palabras ininteligibles en otro de esos idiomas desconocidos para mí. Sus cabellos, largos, rubios, suaves y perfumados fueron suficiente. Los ojos, azules, me mostraban confianza y simpatía.
Seguía sin poder mover las piernas ni casi los brazos, pero alcancé a levantar una mano y acariciar sus cabellos. Ella se inclinó y besó mi frente. Al levantarse, sin embargo, no vestía uniforme sino vendas. Unas vendas que no ocultaban su belleza y su juventud. Cerré los ojos. Aún sentía sed y no podía hablar. Volví a desmayarme.
No sé cuánto tiempo pasó. Me despertaron los latidos desbocados de mi corazón y un fuerte dolor de cabeza. Curioso, no me dolía la herida. No suelo quejarme; sin embargo, no pude evitar gritar aunque más me habría valido no hacerlo porque la boca se me rasgó por dentro.
El sabor de la sangre, inconfundible, me alimentó y pronto me sentí capaz de mirar a mi alrededor. Había vuelto a la celda, y ella estaba allí, conmigo. Sus vendas medio desarmadas me hicieron pensar que la habrían maltratado pero su aspecto era radiante, sus cabellos no se veían despeinados. Nada de dolor, tristeza, vergüenza, miedo en su mirada, como ocurre cuando a una mujer la maltratan.
Me alegré de que no la hubieran roto.
Ella se acercó despacio y me acarició el rostro. Pensé qué pena no tener fuerzas. Me besó en los labios, pero mis labios estaban secos y mi boca llena de sangre, así que me aparté y me eché hacia atrás, para que pudiese besarme, pero no en los labios.
Ojalá hubiera podido levantar la cabeza y mirarla. Ver cómo con su amor me quitaba el dolor y la pena. Ver su rubio cabello acariciando mi vientre y sus labios absorbiendo la vida en ruinas y solo dejando una sensación de placer inconmensurable.
Abrí los ojos por última vez y me encontré bajo el azul infinito que ya había visto antes.
Muerte de un soldado
Noté el proyectil atravesar mis costillas. No sentí dolor solo presión, calor, pero aun así caí. La sensación fue la misma de un puñetazo, un golpe bajo, aunque después escocía. Quedé boca arriba unos segundos mirando las nubes nuevamente, preguntándome cómo podía ser el cielo tan azul aquel día en que el suelo ensangrentado dolía los ojos del que cobarde o abatido los bajaba.
El cielo nos ignora y hace bien. ¿Cómo el azul infinito no nos distrae de esta carnicería?
Oí unos pasos y unas palabras en aquel idioma extranjero que odiaba. Un metro noventa, quizás noventa kilos, empezó a patearme en la espalda, en el estómago, en los costados. Y yo le decía: "no me haces daño, cabrón. Tú no sabes lo que es el dolor. No puedes herirme. Golpea a placer". Y lo miraba y me reía y le preguntaba en mi lengua antigua y bella: "¿Has leído a Kafka, Hesse, Goethe, Schiller?". Ignorante bastardo. Ni sabría leer.
Cuando se cansó de patear mi cuerpo, avisó a otros como él. Me agarraron y me metieron en un camión lleno de otros como yo, heridos, prisioneros, sucios de barro, sangre, oliendo a humo, ceniza y carne quemada. Algunos podían sentarse, otros nos amontonábamos en el suelo del vehículo.
Llegamos al cabo de algunas horas. Muchos llegaron muertos. Yo, no.
Aquel lugar que vi entre brumas era un castillo convertido en campo de prisioneros. Me empujaron y arrastraron hasta una celda. Me lanzaron, me encadenaron, cerraron la puerta.
Yo para entonces ya no podía mover las piernas. Pero solo me preocupaba la sed. La sed te hace sentir mareado, te duele el estómago, te da calambres.
Me desvanecí.
Al despertar, estaba en una cama en una sala que parecía un improvisado hospital, blanquísimo, limpísimo, con unas gigantescas ventanas a través de las que entraba el sol y una brisa suave que movía las finas cortinas y los visillos que tapaban las paredes.
A mi lado, sentada, una mujer joven que supuse enfermera me miró y sonrió. Se acercó y susurró palabras ininteligibles en otro de esos idiomas desconocidos para mí. Sus cabellos, largos, rubios, suaves y perfumados fueron suficiente. Los ojos, azules, me mostraban confianza y simpatía.
Seguía sin poder mover las piernas ni casi los brazos, pero alcancé a levantar una mano y acariciar sus cabellos. Ella se inclinó y besó mi frente. Al levantarse, sin embargo, no vestía uniforme sino vendas. Unas vendas que no ocultaban su belleza y su juventud. Cerré los ojos. Aún sentía sed y no podía hablar. Volví a desmayarme.
No sé cuánto tiempo pasó. Me despertaron los latidos desbocados de mi corazón y un fuerte dolor de cabeza. Curioso, no me dolía la herida. No suelo quejarme; sin embargo, no pude evitar gritar aunque más me habría valido no hacerlo porque la boca se me rasgó por dentro.
El sabor de la sangre, inconfundible, me alimentó y pronto me sentí capaz de mirar a mi alrededor. Había vuelto a la celda, y ella estaba allí, conmigo. Sus vendas medio desarmadas me hicieron pensar que la habrían maltratado pero su aspecto era radiante, sus cabellos no se veían despeinados. Nada de dolor, tristeza, vergüenza, miedo en su mirada, como ocurre cuando a una mujer la maltratan.
Me alegré de que no la hubieran roto.
Ella se acercó despacio y me acarició el rostro. Pensé qué pena no tener fuerzas. Me besó en los labios, pero mis labios estaban secos y mi boca llena de sangre, así que me aparté y me eché hacia atrás, para que pudiese besarme, pero no en los labios.
Ojalá hubiera podido levantar la cabeza y mirarla. Ver cómo con su amor me quitaba el dolor y la pena. Ver su rubio cabello acariciando mi vientre y sus labios absorbiendo la vida en ruinas y solo dejando una sensación de placer inconmensurable.
Abrí los ojos por última vez y me encontré bajo el azul infinito que ya había visto antes.
miércoles, 29 de diciembre de 2010
Recomendaciones Andrómeda para Navidad
Hermanos, si no han visto esta película ya tardan en bajársela
Recomiendo of course la VOS
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Hermanos, si no han visto esta película ya tardan en bajársela
Recomiendo of course la VOS
lunes, 27 de diciembre de 2010
you'll be given love
you'll be taken care of
you'll be given love
you have to trust it
maybe not from the sources
you have poured yours
maybe not from the directions
you are staring at
trust your head around
it's all around you
all is full of love
all around you
all is full of love
you just aint receiving
all is full of love
your phone is off the hook
all is full of love
your doors are all shut
all is full of love!
all is full of love
you'll be taken care of
you'll be given love
you have to trust it
maybe not from the sources
you have poured yours
maybe not from the directions
you are staring at
trust your head around
it's all around you
all is full of love
all around you
all is full of love
you just aint receiving
all is full of love
your phone is off the hook
all is full of love
your doors are all shut
all is full of love!
all is full of love
Deja ya de decir todo eso
¿Qué amor?
Dame tú una prueba de lo que dices por una vez
Deja ya de hablar y dame pruebas
Si yo tengo este deseo ¿es porque me hiciste así?
¿O alguien juega contigo también?
Deja ya de tratarme como a una niña y no mientas
Si no es para mí, no me lo prometas.
Pasa a través de mis sentimientos programados
y piensa que mi tacto es como la piel que ansío y ansías
y dime ¿cómo esta piel suave y dulce y cálida puede doler tanto?
Entra en el frío de mi cuerpo metálico y ayúdame a olvidar
Quiero parar de pensar
you'll be given love
you'll be taken care of
you'll be given love
you have to trust it
maybe not from the sources
you have poured yours
maybe not from the directions
you are staring at
trust your head around
it's all around you
all is full of love
all around you
all is full of love
you just aint receiving
all is full of love
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all is full of love
your doors are all shut
all is full of love!
all is full of love
you'll be taken care of
you'll be given love
you have to trust it
maybe not from the sources
you have poured yours
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it's all around you
all is full of love
all around you
all is full of love
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all is full of love
your phone is off the hook
all is full of love
your doors are all shut
all is full of love!
all is full of love
Deja ya de decir todo eso
¿Qué amor?
Dame tú una prueba de lo que dices por una vez
Deja ya de hablar y dame pruebas
Si yo tengo este deseo ¿es porque me hiciste así?
¿O alguien juega contigo también?
Deja ya de tratarme como a una niña y no mientas
Si no es para mí, no me lo prometas.
Pasa a través de mis sentimientos programados
y piensa que mi tacto es como la piel que ansío y ansías
y dime ¿cómo esta piel suave y dulce y cálida puede doler tanto?
Entra en el frío de mi cuerpo metálico y ayúdame a olvidar
Quiero parar de pensar
domingo, 26 de diciembre de 2010
¿Conjugar el verbo confundir? Si apenas puedo respirar. ¿Al aliento que echo en falta quién lo conjuga? ¿Quién lo enjuga? ¿Quién le pone una tilde y me lo devuelve? Y para qué, preguntarás, si de todos modos en algún lugar lo perderé. Lo pierdo todo, ya lo sabes. Si en el completo desastre de mí no acabo, es por un milagro en el que no creo. Si me aplasta alguna verdad imponente, alguna maldad de esas que conforman el mundo, ni caso. A mí me trae sin cuidado morir e ir al Infierno. Y no te preocupes, no tengas cuidado. Si tienes que matarme, hazlo; ya me han matado antes.
¿Conjugar el verbo confundir? Si apenas puedo respirar. ¿Al aliento que echo en falta quién lo conjuga? ¿Quién lo enjuga? ¿Quién le pone una tilde y me lo devuelve? Y para qué, preguntarás, si de todos modos en algún lugar lo perderé. Lo pierdo todo, ya lo sabes. Si en el completo desastre de mí no acabo, es por un milagro en el que no creo. Si me aplasta alguna verdad imponente, alguna maldad de esas que conforman el mundo, ni caso. A mí me trae sin cuidado morir e ir al Infierno. Y no te preocupes, no tengas cuidado. Si tienes que matarme, hazlo; ya me han matado antes.
Suave estar en el mundo
Encontré un par de sitios. Bueno, habría que decir que ellos me encontraron a mí. Amo Internet. Amo la libertad de que cada uno escriba y apueste por sí mismo. Comparta la música, las ilustraciones, los poemas. Trocitos de su alma. Hay de todo, como en el resto del mundo de los humanos, pero aquí encuentro alguna maravilla que nos redime. Amigos:
Poesía y arte
Imagina y crea
Descubrí, entre otras bellezas, la pintura de Anita Kreituse. Lo cojo prestado.
Poesía y arte
Imagina y crea
Descubrí, entre otras bellezas, la pintura de Anita Kreituse. Lo cojo prestado.
Suave estar en el mundo.
Suave estar en el mundo
Encontré un par de sitios. Bueno, habría que decir que ellos me encontraron a mí. Amo Internet. Amo la libertad de que cada uno escriba y apueste por sí mismo. Comparta la música, las ilustraciones, los poemas. Trocitos de su alma. Hay de todo, como en el resto del mundo de los humanos, pero aquí encuentro alguna maravilla que nos redime. Amigos:
Poesía y arte
Imagina y crea
Descubrí, entre otras bellezas, la pintura de Anita Kreituse. Lo cojo prestado.
Poesía y arte
Imagina y crea
Descubrí, entre otras bellezas, la pintura de Anita Kreituse. Lo cojo prestado.
Suave estar en el mundo.
jueves, 23 de diciembre de 2010
(des)propósitos de Año Nuevo
¡Hola, amigas!
Como todo quisque, yo también quiero hacer una lista de propósitos para el Año Nuevo. Además, hoy mismo sin ir más lejos me han recomendado un par de cosillas y me han recordado que es la época idónea para cambiar de hábitos y comenzar de cero en cualquier asunto o empresa que uno crea que le conviene. Hete aquí a mí pensando en todas las torpezas y los tropiezos a los que me expongo por mis malos hábitos así que, siguiendo los consejos de un par de buenísimos amigos míos, he confeccionado una pequeña lista. Sé que va a ser duro, pero bueno yo soy una mujer adulta, una persona de 39 años, madura, con fondo de armario, con fuerza de ánimo y suficientes ganas de seguir la corriente al Mundo (así, con mayúsculas, ni idea de por qué).
Como este sitio es libre y público, animo a cualquier ente terrestre o extraterrestre a opinar y aconsejar a placer. Insulte usted, critique abiertamente: la opción de un comentario anónimo se está desperdiciando en este sentido, hermano.
¡Ea! Allá voy.
1. No decir lo que pienso a ser posible (me dicen que a esto se aprende)
2. No decir bobadas por diversión (te toman por loca)
3. Anular mi vena surrealista a base de medicamentos (cuando me den la tarjeta de la Seguridad Social)
4. No frecuentar más que lugares convenientes a mi devenir profesional y/o económico
5. No hacer cosas impropias de mi edad (necesito asesoramiento)
6. No dispersarme, solo concentrarme
7. Frustrar cualquier impulso impulsivo y, por ende, peligroso
8. Sonreír de mentira (a ver cómo lo hago esto yo)
9. Obedecer a los dictados de la lógica, la moral, la ética y la ley
10. No inventar, no divagar, no fantasear, no imaginar
Bueno, amigas, eso es todo.
Como todo quisque, yo también quiero hacer una lista de propósitos para el Año Nuevo. Además, hoy mismo sin ir más lejos me han recomendado un par de cosillas y me han recordado que es la época idónea para cambiar de hábitos y comenzar de cero en cualquier asunto o empresa que uno crea que le conviene. Hete aquí a mí pensando en todas las torpezas y los tropiezos a los que me expongo por mis malos hábitos así que, siguiendo los consejos de un par de buenísimos amigos míos, he confeccionado una pequeña lista. Sé que va a ser duro, pero bueno yo soy una mujer adulta, una persona de 39 años, madura, con fondo de armario, con fuerza de ánimo y suficientes ganas de seguir la corriente al Mundo (así, con mayúsculas, ni idea de por qué).
Como este sitio es libre y público, animo a cualquier ente terrestre o extraterrestre a opinar y aconsejar a placer. Insulte usted, critique abiertamente: la opción de un comentario anónimo se está desperdiciando en este sentido, hermano.
¡Ea! Allá voy.
1. No decir lo que pienso a ser posible (me dicen que a esto se aprende)
2. No decir bobadas por diversión (te toman por loca)
3. Anular mi vena surrealista a base de medicamentos (cuando me den la tarjeta de la Seguridad Social)
4. No frecuentar más que lugares convenientes a mi devenir profesional y/o económico
5. No hacer cosas impropias de mi edad (necesito asesoramiento)
6. No dispersarme, solo concentrarme
7. Frustrar cualquier impulso impulsivo y, por ende, peligroso
8. Sonreír de mentira (a ver cómo lo hago esto yo)
9. Obedecer a los dictados de la lógica, la moral, la ética y la ley
10. No inventar, no divagar, no fantasear, no imaginar
Bueno, amigas, eso es todo.
Felices Fiestas
(des)propósitos de Año Nuevo
¡Hola, amigas!
Como todo quisque, yo también quiero hacer una lista de propósitos para el Año Nuevo. Además, hoy mismo sin ir más lejos me han recomendado un par de cosillas y me han recordado que es la época idónea para cambiar de hábitos y comenzar de cero en cualquier asunto o empresa que uno crea que le conviene. Hete aquí a mí pensando en todas las torpezas y los tropiezos a los que me expongo por mis malos hábitos así que, siguiendo los consejos de un par de buenísimos amigos míos, he confeccionado una pequeña lista. Sé que va a ser duro, pero bueno yo soy una mujer adulta, una persona de 39 años, madura, con fondo de armario, con fuerza de ánimo y suficientes ganas de seguir la corriente al Mundo (así, con mayúsculas, ni idea de por qué).
Como este sitio es libre y público, animo a cualquier ente terrestre o extraterrestre a opinar y aconsejar a placer. Insulte usted, critique abiertamente: la opción de un comentario anónimo se está desperdiciando en este sentido, hermano.
¡Ea! Allá voy.
1. No decir lo que pienso a ser posible (me dicen que a esto se aprende)
2. No decir bobadas por diversión (te toman por loca)
3. Anular mi vena surrealista a base de medicamentos (cuando me den la tarjeta de la Seguridad Social)
4. No frecuentar más que lugares convenientes a mi devenir profesional y/o económico
5. No hacer cosas impropias de mi edad (necesito asesoramiento)
6. No dispersarme, solo concentrarme
7. Frustrar cualquier impulso impulsivo y, por ende, peligroso
8. Sonreír de mentira (a ver cómo lo hago esto yo)
9. Obedecer a los dictados de la lógica, la moral, la ética y la ley
10. No inventar, no divagar, no fantasear, no imaginar
Bueno, amigas, eso es todo.
Como todo quisque, yo también quiero hacer una lista de propósitos para el Año Nuevo. Además, hoy mismo sin ir más lejos me han recomendado un par de cosillas y me han recordado que es la época idónea para cambiar de hábitos y comenzar de cero en cualquier asunto o empresa que uno crea que le conviene. Hete aquí a mí pensando en todas las torpezas y los tropiezos a los que me expongo por mis malos hábitos así que, siguiendo los consejos de un par de buenísimos amigos míos, he confeccionado una pequeña lista. Sé que va a ser duro, pero bueno yo soy una mujer adulta, una persona de 39 años, madura, con fondo de armario, con fuerza de ánimo y suficientes ganas de seguir la corriente al Mundo (así, con mayúsculas, ni idea de por qué).
Como este sitio es libre y público, animo a cualquier ente terrestre o extraterrestre a opinar y aconsejar a placer. Insulte usted, critique abiertamente: la opción de un comentario anónimo se está desperdiciando en este sentido, hermano.
¡Ea! Allá voy.
1. No decir lo que pienso a ser posible (me dicen que a esto se aprende)
2. No decir bobadas por diversión (te toman por loca)
3. Anular mi vena surrealista a base de medicamentos (cuando me den la tarjeta de la Seguridad Social)
4. No frecuentar más que lugares convenientes a mi devenir profesional y/o económico
5. No hacer cosas impropias de mi edad (necesito asesoramiento)
6. No dispersarme, solo concentrarme
7. Frustrar cualquier impulso impulsivo y, por ende, peligroso
8. Sonreír de mentira (a ver cómo lo hago esto yo)
9. Obedecer a los dictados de la lógica, la moral, la ética y la ley
10. No inventar, no divagar, no fantasear, no imaginar
Bueno, amigas, eso es todo.
Felices Fiestas
miércoles, 22 de diciembre de 2010
Dylan Thomas
Plegaria
Vuelvo la esquina de la plegaria y ardo
en una bendición del repentino sol
en nombre de los condenados
me volvería o correría
a la escondida tierra
pero el sonoro sol
purifica
el cielo
Alguien
me encuentra
Oh dejadlo
que me abrase y me ahogue
dentro de su herida terrena
Su relámpago contesta mi llanto
mi voz arde en su mano
ahora estoy perdido en Aquel que enceguece
y al fin de la plegaria se oye el clamor del sol
Versión de Elizabeth Azcona Cranwell
Dylan Thomas
Plegaria
Vuelvo la esquina de la plegaria y ardo
en una bendición del repentino sol
en nombre de los condenados
me volvería o correría
a la escondida tierra
pero el sonoro sol
purifica
el cielo
Alguien
me encuentra
Oh dejadlo
que me abrase y me ahogue
dentro de su herida terrena
Su relámpago contesta mi llanto
mi voz arde en su mano
ahora estoy perdido en Aquel que enceguece
y al fin de la plegaria se oye el clamor del sol
Versión de Elizabeth Azcona Cranwell
martes, 21 de diciembre de 2010
lunes, 20 de diciembre de 2010
sábado, 18 de diciembre de 2010
Lovesong-The Cure
Lo supe en cuanto la vi. Que estaba loca. Que moriría joven. Que podía estar tan alegre que solo con su risa era capaz de matarme o darme vida. ¿Tiene eso sentido?
Supe que con ella no habría paz ni descanso ni equilibrio ni calma ni tranquilidad. Un huracán en minifalda. Una promesa de algo que no llegaría.
Supe que volvería mi vida del revés. Que me confundiría, que me alteraría y me haría jurarle lo que fuese. Que la seguiría a su casa y dejaría que me enseñase a volar. Que yo nunca sería la única y aun la querría más, la desearía siempre.
Supe que pensaría en ella cuando volviese a estar con hombres. Y que aquello no era solo sexo pero era solo sexo. Lo supe en cuanto la vi.
Lovesong-The Cure
Lo supe en cuanto la vi. Que estaba loca. Que moriría joven. Que podía estar tan alegre que solo con su risa era capaz de matarme o darme vida. ¿Tiene eso sentido?
Supe que con ella no habría paz ni descanso ni equilibrio ni calma ni tranquilidad. Un huracán en minifalda. Una promesa de algo que no llegaría.
Supe que volvería mi vida del revés. Que me confundiría, que me alteraría y me haría jurarle lo que fuese. Que la seguiría a su casa y dejaría que me enseñase a volar. Que yo nunca sería la única y aun la querría más, la desearía siempre.
Supe que pensaría en ella cuando volviese a estar con hombres. Y que aquello no era solo sexo pero era solo sexo. Lo supe en cuanto la vi.
jueves, 16 de diciembre de 2010
Viento, ruido y puestas de sol
Viento
un sombrero volando por la calle
un caracol
un flaco encerrado en el cuerpo de un gordo
una media de 4
2000 grados fahrenheit
una bomba en un sobre en un buzón en una calle de París
un ratón de campo en el estómago de una pitón
Un libro en una vitrina de cristales opacos
un reloj un pañuelo un bolso llaves en el suelo
Llueve justo ahora
x tiende a infinito
el infinito es un concepto
harta de los conceptos
harta
un infinito dentro de otro infinito
cajas dentro de cajas dentro de cajas
Ruido
Cierra los ojos
¿Qué ves?
Síntesis, metáforas, saltos en el tiempo
El surco onírico, boreal, ubérrimo, radiactivo es una puesta de sol.
No es la aurora, no es el alba; es una puesta de sol.
Invierno silente, ausente, extraño
El viento y el ruido
se me metieron dentro
en el pecho
un sombrero volando por la calle
un caracol
un flaco encerrado en el cuerpo de un gordo
una media de 4
2000 grados fahrenheit
una bomba en un sobre en un buzón en una calle de París
un ratón de campo en el estómago de una pitón
Un libro en una vitrina de cristales opacos
un reloj un pañuelo un bolso llaves en el suelo
Llueve justo ahora
x tiende a infinito
el infinito es un concepto
harta de los conceptos
harta
un infinito dentro de otro infinito
cajas dentro de cajas dentro de cajas
Ruido
Cierra los ojos
¿Qué ves?
Síntesis, metáforas, saltos en el tiempo
El surco onírico, boreal, ubérrimo, radiactivo es una puesta de sol.
No es la aurora, no es el alba; es una puesta de sol.
Invierno silente, ausente, extraño
El viento y el ruido
se me metieron dentro
en el pecho
Viento, ruido y puestas de sol
Viento
un sombrero volando por la calle
un caracol
un flaco encerrado en el cuerpo de un gordo
una media de 4
2000 grados fahrenheit
una bomba en un sobre en un buzón en una calle de París
un ratón de campo en el estómago de una pitón
Un libro en una vitrina de cristales opacos
un reloj un pañuelo un bolso llaves en el suelo
Llueve justo ahora
x tiende a infinito
el infinito es un concepto
harta de los conceptos
harta
un infinito dentro de otro infinito
cajas dentro de cajas dentro de cajas
Ruido
Cierra los ojos
¿Qué ves?
Síntesis, metáforas, saltos en el tiempo
El surco onírico, boreal, ubérrimo, radiactivo es una puesta de sol.
No es la aurora, no es el alba; es una puesta de sol.
Invierno silente, ausente, extraño
El viento y el ruido
se me metieron dentro
en el pecho
un sombrero volando por la calle
un caracol
un flaco encerrado en el cuerpo de un gordo
una media de 4
2000 grados fahrenheit
una bomba en un sobre en un buzón en una calle de París
un ratón de campo en el estómago de una pitón
Un libro en una vitrina de cristales opacos
un reloj un pañuelo un bolso llaves en el suelo
Llueve justo ahora
x tiende a infinito
el infinito es un concepto
harta de los conceptos
harta
un infinito dentro de otro infinito
cajas dentro de cajas dentro de cajas
Ruido
Cierra los ojos
¿Qué ves?
Síntesis, metáforas, saltos en el tiempo
El surco onírico, boreal, ubérrimo, radiactivo es una puesta de sol.
No es la aurora, no es el alba; es una puesta de sol.
Invierno silente, ausente, extraño
El viento y el ruido
se me metieron dentro
en el pecho
miércoles, 15 de diciembre de 2010
Adicta a "Adicción a la poesía"
Hay por ahí un blog que me encanta. Solo poesía. Hoy me he topado con un poema de Roberto Fernández Retamar, Felices los normales y me he dado cuenta de que debí postearlo yo.
Adicta a "Adicción a la poesía"
Hay por ahí un blog que me encanta. Solo poesía. Hoy me he topado con un poema de Roberto Fernández Retamar, Felices los normales y me he dado cuenta de que debí postearlo yo.
sábado, 11 de diciembre de 2010
Y en medio de un desierto de aburrimiento: tú
en ti, mito inexplicable y milagroso,
hallo mi salvación,
suelo sagrado
donde podría habitar,
dejar de ser nómada
para qué ir a otra parte
si aquí estás tú
y sin embargo
sigo caminando
paso de largo
temo el engaño del reflejo
la mentira de lo que ven mis ojos
mi miedo
metáfora inevitable
Foto: Nam In Geun
Y en medio de un desierto de aburrimiento: tú
en ti, mito inexplicable y milagroso,
hallo mi salvación,
suelo sagrado
donde podría habitar,
dejar de ser nómada
para qué ir a otra parte
si aquí estás tú
y sin embargo
sigo caminando
paso de largo
temo el engaño del reflejo
la mentira de lo que ven mis ojos
mi miedo
metáfora inevitable
Foto: Nam In Geun
jueves, 9 de diciembre de 2010
Te espero en M81
Hiervo de pragmática
Rodeada por nubes de polvo de estrellas
Espiral brillante profunda
Inexplorada expectante
Promesa en expansión
Evidencia indirecta
Te espero en M81
Hiervo de pragmática
Rodeada por nubes de polvo de estrellas
Espiral brillante profunda
Inexplorada expectante
Promesa en expansión
Evidencia indirecta
martes, 7 de diciembre de 2010
2666
Acabé 2666. Lo he leído despacio, con un lápiz en la mano, anotando al margen mi lectura. Leer como una aventura que satisface y es placentera y fácil (al contrario que escribir), aunque puede no serlo, y que, si vale la pena, te cambia.
Tengo muchas notas que ya ordenaré. Las divagaciones de Bolaño sobre la literatura, la posteridad, la fama, el impulso del escritor y, sobre todo, las apariencias. Pensamientos que representan un laberinto de ideas y un callejón sin salida. Y me niego a caer en la tentación de hacer míos sus pensamientos aunque confieso que en ocasiones me revelan una verdad conocida o intuida.
-¿De qué va ese libro?
-Sobre todo, de la vida de un niño alga, un soldado, un escritor que pretende desaparecer y lo consigue. De la Segunda Guerra Mundial, de unos asesinatos en serie en México; de la fácil, dulce y vacía vida de un grupo de amigos, críticos literarios europeos; de la soledad de un tal Fate, periodista americano negro cuyo eje vital es sentirse y ser negro; del erotismo de la Baronesa Von Zumpe, un ser prácticamente inmortal al que Hans Reiter encuentra una y otra vez; de la Historia de la que en un momento de clarividencia se dice:
"...la historia, que es una puta sencilla, no tiene momentos determinantes sino que es una proliferación de instantes, de brevedades que compiten entre sí en monstruosidad" (p. 993).
Te lo advierto 2666 es un cómo, no un qué, aunque también hay un qué; o más bien varios.
-¿Por qué estás tan seguro de que 2666 es un año?
-¿Por qué estás tan seguro de que 2666 es un año?
-Por algo que leí en Los detectives salvajes.
-¿Me lo recomiendas?
-Depende. ¿Quién eres?
-¿Me lo prestas?
-Depende. ¿Quién eres?
A veces me mareo como Ingeborg cuando contempla las estrellas y siente ganas de llorar, al comprender que todas esas estrellas, toda esa luz muerta, lo que ya no existe está aquí ante nosotros iluminándonos.
Ahora puedo decir que Bolaño es mi escritor predilecto del s. XX (así, ¡como si nada!) en nuestra lengua.
Estoy agradecida a Felipe por empujarme sin pretenderlo.
Primero, la lectura de los Detectives y la mirada retrospectiva del escritor. Un sentido del humor que me llena los pulmones y me estremece. Y que me libera de algún extraño modo de este baile de máscaras al que todos se han acostumbrado tan deprisa.
Después la "mitomanía" y el descubrimiento de huellas en cada cuento, en Amuleto, y la impresión (o la certeza) de que Bolaño va en serio, que, aunque se ría desde el otro barrio [*], cada cosa que escribió la escribió como un relojero suizo hace un reloj de encargo para algún rey. Y su vida y los datos autobiográficos que ayudan al sentido para algunos que queremos más de sus libros.
Y, por fin, 2666 con cientos (¿miles?) de historias, la de los críticos, la de Amalfitano, la de Fate, todas las niñas y mujeres muertas y olvidadas, la del propio Archimboldi. Mi sensación de angustia al comprobar que ni el mismo Bolaño sabe todo, ni mucho menos nos va a dar una respuesta; que todos ellos: la vidente mexicana y la vidente alemana (las que perciben); los -pobres unos y corruptos otros- judiciales mexicanos; Norton, Espinoza, Pelletier, Amalfitano (y el fantasma de su padre), Fate, Bubis, espectadores de segunda fila; la Baronesa y Archimboldi, con una perspectiva algo mayor; Klaus Haas que cree saber (y quizás sepa) porque está en medio de la escena, aunque ya se sabe que estar en el centro impide ver lo que está pasando justo ahí.
-2666 es, sin duda, la novela de un hombre muerto.
-¿La palabra póstuma no era ya suficientemente elocuente?
-No me refiero a eso.
"Las metáforas son nuestra manera de perdernos en las apariencias o de quedarnos inmóviles en el mar de las apariencias"
2666
Acabé 2666. Lo he leído despacio, con un lápiz en la mano, anotando al margen mi lectura. Leer como una aventura que satisface y es placentera y fácil (al contrario que escribir), aunque puede no serlo, y que, si vale la pena, te cambia.
Tengo muchas notas que ya ordenaré. Las divagaciones de Bolaño sobre la literatura, la posteridad, la fama, el impulso del escritor y, sobre todo, las apariencias. Pensamientos que representan un laberinto de ideas y un callejón sin salida. Y me niego a caer en la tentación de hacer míos sus pensamientos aunque confieso que en ocasiones me revelan una verdad conocida o intuida.
-¿De qué va ese libro?
-Sobre todo, de la vida de un niño alga, un soldado, un escritor que pretende desaparecer y lo consigue. De la Segunda Guerra Mundial, de unos asesinatos en serie en México; de la fácil, dulce y vacía vida de un grupo de amigos, críticos literarios europeos; de la soledad de un tal Fate, periodista americano negro cuyo eje vital es sentirse y ser negro; del erotismo de la Baronesa Von Zumpe, un ser prácticamente inmortal al que Hans Reiter encuentra una y otra vez; de la Historia de la que en un momento de clarividencia se dice:
"...la historia, que es una puta sencilla, no tiene momentos determinantes sino que es una proliferación de instantes, de brevedades que compiten entre sí en monstruosidad" (p. 993).
Te lo advierto 2666 es un cómo, no un qué, aunque también hay un qué; o más bien varios.
-¿Por qué estás tan seguro de que 2666 es un año?
-¿Por qué estás tan seguro de que 2666 es un año?
-Por algo que leí en Los detectives salvajes.
-¿Me lo recomiendas?
-Depende. ¿Quién eres?
-¿Me lo prestas?
-Depende. ¿Quién eres?
A veces me mareo como Ingeborg cuando contempla las estrellas y siente ganas de llorar, al comprender que todas esas estrellas, toda esa luz muerta, lo que ya no existe está aquí ante nosotros iluminándonos.
Ahora puedo decir que Bolaño es mi escritor predilecto del s. XX (así, ¡como si nada!) en nuestra lengua.
Estoy agradecida a Felipe por empujarme sin pretenderlo.
Primero, la lectura de los Detectives y la mirada retrospectiva del escritor. Un sentido del humor que me llena los pulmones y me estremece. Y que me libera de algún extraño modo de este baile de máscaras al que todos se han acostumbrado tan deprisa.
Después la "mitomanía" y el descubrimiento de huellas en cada cuento, en Amuleto, y la impresión (o la certeza) de que Bolaño va en serio, que, aunque se ría desde el otro barrio [*], cada cosa que escribió la escribió como un relojero suizo hace un reloj de encargo para algún rey. Y su vida y los datos autobiográficos que ayudan al sentido para algunos que queremos más de sus libros.
Y, por fin, 2666 con cientos (¿miles?) de historias, la de los críticos, la de Amalfitano, la de Fate, todas las niñas y mujeres muertas y olvidadas, la del propio Archimboldi. Mi sensación de angustia al comprobar que ni el mismo Bolaño sabe todo, ni mucho menos nos va a dar una respuesta; que todos ellos: la vidente mexicana y la vidente alemana (las que perciben); los -pobres unos y corruptos otros- judiciales mexicanos; Norton, Espinoza, Pelletier, Amalfitano (y el fantasma de su padre), Fate, Bubis, espectadores de segunda fila; la Baronesa y Archimboldi, con una perspectiva algo mayor; Klaus Haas que cree saber (y quizás sepa) porque está en medio de la escena, aunque ya se sabe que estar en el centro impide ver lo que está pasando justo ahí.
-2666 es, sin duda, la novela de un hombre muerto.
-¿La palabra póstuma no era ya suficientemente elocuente?
-No me refiero a eso.
"Las metáforas son nuestra manera de perdernos en las apariencias o de quedarnos inmóviles en el mar de las apariencias"
domingo, 5 de diciembre de 2010
Partes de un todo
Tras leer el original, la editora accedió a su publicación con la condición de reducir al menos a la mitad la novela. El joven escritor -Efraín de Miguel- era guapo y resuelto, una vez presentado en algunos programas de TV, con una campaña publicitaria adecuada, seguro que estaban ante un best seller; pero, subrayaba, en modo alguno con las actuales 900 páginas, plagadas de digresiones, símiles e historias paralelas absolutamente prescindibles.
El argumento era sencillo: unos individuos procedentes de distintos lugares coincidían en una ciudad atraídos por varios asuntos relacionados con un crimen sin resolver. El misterio, el suspense, la tensión sexual de los protagonistas, sus aspiraciones y sus voces interiores desvelando a los lectores cómo eran realmente mientras que de su actuación se deducía más bien lo contrario. Al final, se resolvía el misterio y se reflexionaba irónicamente sobre la naturaleza del ser humano.
Los personajes eran una sarta de solitarios. Un periodista enviado a cubrir la noticia. Un policía divorciado. Un empleado del gobierno. Una actriz abandonada en aquel lugar tras quedarse el productor sin dinero a mitad del rodaje. Un viudo del que se sospechaba que sabía algo más de lo que decía. Un abogado desengañado que había decidido escribir una novela.
Efraín de Miguel pensaba que sin su historia aquellos personajes serían una parodia de sí mismos. Sin su pasado detrás no había en ellos nada que los capacitase para entender el crimen ni que alimentase su interés en descubrir lo que en aquel infame lugar hubiera ocurrido. Así se lo expuso durante una cena a la editora a la que, en un impulso natural en un escritor joven, sedujo sin más motivo que salvar su novela.
La editora se llamaba Claudia. Rondaría los 45 y era bastante atractiva. Efraín se mostró muy atento y escuchó todas las revelaciones que quiso hacerle antes de acostarse con ella. Después de hacer todo lo que, con su juventud y su ambición por delante, pudo en el hotel al que lo llevó la rica editora, Efraín le explicó la importancia de las partes que componían su novela, la necesidad de las unas para las demás, que sin las unas las otras no tenían razón de ser, no tenían sentido; le habló, mientras la abrazaba, del esfuerzo que conllevaba aquella obra. Claudia, que era una mujer de mundo, le susurró: "Siempre puedes esperar y firmar con otra editorial, querido. Yo te lo recomiendo y te admiraré si así lo haces".
Dos días después, Efraín de Miguel había despojado el manuscrito de sus pequeñas historias. Es verdad que no le faltaba principio y final; tenía ciertamente planteamiento, nudo y desenlace. Claro, claro.
Efraín se miraba las manos delgadas y pequeñas, y pensaba en las 150 páginas resultantes de la criba. Era como una habitación sin muebles donde se hubiese metido un grupo de mendigos sin memoria, sin familia, sin futuro que se encuentran con una caja cerrada y discuten sobre la conveniencia o no de abrirla.
Partes de un todo
Tras leer el original, la editora accedió a su publicación con la condición de reducir al menos a la mitad la novela. El joven escritor -Efraín de Miguel- era guapo y resuelto, una vez presentado en algunos programas de TV, con una campaña publicitaria adecuada, seguro que estaban ante un best seller; pero, subrayaba, en modo alguno con las actuales 900 páginas, plagadas de digresiones, símiles e historias paralelas absolutamente prescindibles.
El argumento era sencillo: unos individuos procedentes de distintos lugares coincidían en una ciudad atraídos por varios asuntos relacionados con un crimen sin resolver. El misterio, el suspense, la tensión sexual de los protagonistas, sus aspiraciones y sus voces interiores desvelando a los lectores cómo eran realmente mientras que de su actuación se deducía más bien lo contrario. Al final, se resolvía el misterio y se reflexionaba irónicamente sobre la naturaleza del ser humano.
Los personajes eran una sarta de solitarios. Un periodista enviado a cubrir la noticia. Un policía divorciado. Un empleado del gobierno. Una actriz abandonada en aquel lugar tras quedarse el productor sin dinero a mitad del rodaje. Un viudo del que se sospechaba que sabía algo más de lo que decía. Un abogado desengañado que había decidido escribir una novela.
Efraín de Miguel pensaba que sin su historia aquellos personajes serían una parodia de sí mismos. Sin su pasado detrás no había en ellos nada que los capacitase para entender el crimen ni que alimentase su interés en descubrir lo que en aquel infame lugar hubiera ocurrido. Así se lo expuso durante una cena a la editora a la que, en un impulso natural en un escritor joven, sedujo sin más motivo que salvar su novela.
La editora se llamaba Claudia. Rondaría los 45 y era bastante atractiva. Efraín se mostró muy atento y escuchó todas las revelaciones que quiso hacerle antes de acostarse con ella. Después de hacer todo lo que, con su juventud y su ambición por delante, pudo en el hotel al que lo llevó la rica editora, Efraín le explicó la importancia de las partes que componían su novela, la necesidad de las unas para las demás, que sin las unas las otras no tenían razón de ser, no tenían sentido; le habló, mientras la abrazaba, del esfuerzo que conllevaba aquella obra. Claudia, que era una mujer de mundo, le susurró: "Siempre puedes esperar y firmar con otra editorial, querido. Yo te lo recomiendo y te admiraré si así lo haces".
Dos días después, Efraín de Miguel había despojado el manuscrito de sus pequeñas historias. Es verdad que no le faltaba principio y final; tenía ciertamente planteamiento, nudo y desenlace. Claro, claro.
Efraín se miraba las manos delgadas y pequeñas, y pensaba en las 150 páginas resultantes de la criba. Era como una habitación sin muebles donde se hubiese metido un grupo de mendigos sin memoria, sin familia, sin futuro que se encuentran con una caja cerrada y discuten sobre la conveniencia o no de abrirla.
sábado, 4 de diciembre de 2010
viernes, 3 de diciembre de 2010
demonio alado sobre dragón
El demonio alado escupe fuego
dondequiera que va todo se inflama
incendia el espacio circundante
devastando planetas y galaxias
y sin embargo
a pesar de su aspecto terrorífico
a pesar de causar muerte y destrucción
adoro al demonio alado
sueño que me encuentra en el cementerio
velando algún cadáver
y me hace el amor de modo ardiente
pienso tanto en él
que a veces me enciendo e ilumino la estancia
algunos dicen que no existe
que únicamente habita en mi cabeza
pero cada cierto tiempo me visita
me susurra con su aliento caliente
palabras que no entiendo
un mensaje que no alcanzo a discernir
es su deseo o es mi deseo
y cuando me atrevo y lo toco
siento el fuego con el que me quemo
si no me hiere es porque soy adicta
lo único que me duele es la abstinencia
demonio alado sobre dragón
El demonio alado escupe fuego
dondequiera que va todo se inflama
incendia el espacio circundante
devastando planetas y galaxias
y sin embargo
a pesar de su aspecto terrorífico
a pesar de causar muerte y destrucción
adoro al demonio alado
sueño que me encuentra en el cementerio
velando algún cadáver
y me hace el amor de modo ardiente
pienso tanto en él
que a veces me enciendo e ilumino la estancia
algunos dicen que no existe
que únicamente habita en mi cabeza
pero cada cierto tiempo me visita
me susurra con su aliento caliente
palabras que no entiendo
un mensaje que no alcanzo a discernir
es su deseo o es mi deseo
y cuando me atrevo y lo toco
siento el fuego con el que me quemo
si no me hiere es porque soy adicta
lo único que me duele es la abstinencia
viernes, 26 de noviembre de 2010
"Sabiduría" acumulada
Hoy, niños y niñas, voy a compartir los saberes que he ido adquiriendo a lo largo de los 39 maravillosos años en los que he tenido el placer inconmensurable de compartir escenario con los seres humanos, ese lujo de nuestro planeta.
Saberes menores
1. Nadie es tan raro como cree. Más bien lo contrario. Casi todo el mundo es igual y lo mismo. Como los chinos, o los dálmatas.
2. Normal no es igual que vulgar. Es frecuente su asunción como sinónimos idénticos y esto, a mi pequeño entender, trae nefastas consecuencias.
3. Las normas del juego hay que conocerlas. Ser convencional es una estrategia propia de supervivientes: si estás vivo, trabajas, estudias, tomas el autobús, te dejan entrar en bibliotecas y discotecas, y ocasionalmente incluso ligas, ¡enhorabuena! eres convencional. Aclaración: Si estás en la cárcel, en un manicomio o lugar parecido, no eres convencional.
4. En ocasiones, una sonrisa no es una sonrisa. ¿Cómo saberlo? Me preguntarás, pobrecito. Pues fácil: el individuo sonriente no oculta en su mirada la culpa, la antipatía, el desprecio o lo que fuere que realmente le despierte tu sola visión. Por consiguiente, mira a los ojos, no a los dientes.
5. Por desgracia, ocurre a veces que quienes supuestamente te habrían de querer y cuidar, no lo hacen. En estos casos, hay que buscarse la vida. Queridas niñas: un novio precoz, aunque cariñoso, atento, paternal, con una inmensa espalda tras la que acurrucarse, puede ser una solución a corto plazo pero lo desaconsejo a medio-largo plazo.
6. Las personas son de natural chismosas, cotillas y tienden a compartir información dudosa o del todo falsa sobre sus semejantes. Este conocimiento por sabido no es poco importante: se trata de utilizarlo en el propio provecho, como diversión o lo que a cada uno le venga en gana. Pero sobre todo, nunca se sorprenda, joven, de lo que pueda llegar a sus tiernos oídos. Si quiere, haga la prueba: cuente una absurda y colosal mentira a un amigo en total confidencia y espere a ver como cual boomerang teñido de rojo y gualda vuelve a usted magnificado y con algunos sellos de garantía.
Saber mediano: sobre el amor
El amor en realidad es otra convención, una abstracción, difícil de definir y que para cada uno suele ser una cosa diferente. De lo poco que sé sobre el particular, he notado que con frecuencia alarmante se confunde el amor con algunas cosas que no son ni han de ser necesariamente amor (placer sexual + atenciones y/o regalos + trato especial sobre las demás personas, exclusividad + palabras agradables, promesas, juramentos, poemas). Además he percibido una gran frustración para los que confunden amor con relación-monógama-de-larga-duración-y-gracias-a-la-que-segregamos-continuos-y-abundantes-chorros-de-endorfinas. No, que va. Ojalá.
Mi mayor aportación: la mancha de una mora con otra se quita
El críptico refrán "la mancha de una mora con otra se quita" no se suele interpretar correctamente. Cualquiera con dos dedos de frente sabrá que no se refiere en modo alguno a cómo limpiar una prenda manchada con el jugo de una mora. Nunca, digo y repito: nunca lave un jersey o similar con zumo de mora. Tampoco su mejor sentido tiene que ver con los modos de olvidar a un amante, sustituyéndolo por otro. El significado del sapientísimo refrán es el siguiente: si su buen nombre ha sido mancillado (con o sin razón) y su buena fama está en entredicho, un nuevo escándalo (más a su gusto, se entiende) hará que sus conciudadanos, familiares y "amigos" olviden la anterior lacra y la substituyan por la siguiente. De este modo, si por ejemplo se dice que es usted un trepa y un falso, que pisaría el cuello de sus compañeros y/o amigos para conseguir un ascenso, beca o lo que sea, y quizás a usted no le guste mucho ese sambenito, piense en algo peor pero que a usted no le moleste tanto o no le estorbe en su devenir profesional. Digamos, por ejemplo, que deja correr el rumor de que es traficante (mucho más glamuroso que trepa). Al común de los mortales les parecerá más relevante el más escandaloso y tenderán a sustituir el primero por el segundo. Otros prefieren inventarse unos orígenes oscuros, una triste historia de malos tratos, un asesinato, un atropello y fuga, una grandísima red de corrupción en la que se haya visto envuelto y de la que se tiene tantísima información que anda amenazado de muerte. Se me ocurren innumerables situaciones que no puedo explicar aquí principalmente por miedo a escandalizar y, por ende, perder al único lector-seguidor (¡Hola, Serafín!) de este mi blog. Así que pongan su imaginación en juego y lean a Sperber y Wilson y usen la teoría de la relevancia en su provecho.
He aquí las cuatro verdades que sé y he decidido compartir con usted, amable lector. Quizás alguna cosa olvidé. Espero sepa disculparme. Quizás le parezca poco para 39 años y en eso le doy la razón. No estoy en la ratio de los más inteligentes de mi entorno y esa es mi única excusa. También puede que me haya guardado algo para próximas entradas (cosillas sobre cambio climático, la llegada del hombre a la luna y tal) pues con la edad merma la inventiva y la imaginación va a menos.
Ya, una vez hechas explícitas mis disculpas, solo me queda despedirme y lo haré con una última revelación: escribir es el mejor desahogo, el único ejercicio que relaja y centra y produce las ansiadas endorfinas y nos procura buen humor cuando este falta. Lo uso y lo recomiendo. No se trata de hacer literatura (como ustedes ven) sino de ahorrarse un dineral en terapia.
Saberes menores
1. Nadie es tan raro como cree. Más bien lo contrario. Casi todo el mundo es igual y lo mismo. Como los chinos, o los dálmatas.
2. Normal no es igual que vulgar. Es frecuente su asunción como sinónimos idénticos y esto, a mi pequeño entender, trae nefastas consecuencias.
3. Las normas del juego hay que conocerlas. Ser convencional es una estrategia propia de supervivientes: si estás vivo, trabajas, estudias, tomas el autobús, te dejan entrar en bibliotecas y discotecas, y ocasionalmente incluso ligas, ¡enhorabuena! eres convencional. Aclaración: Si estás en la cárcel, en un manicomio o lugar parecido, no eres convencional.
4. En ocasiones, una sonrisa no es una sonrisa. ¿Cómo saberlo? Me preguntarás, pobrecito. Pues fácil: el individuo sonriente no oculta en su mirada la culpa, la antipatía, el desprecio o lo que fuere que realmente le despierte tu sola visión. Por consiguiente, mira a los ojos, no a los dientes.
5. Por desgracia, ocurre a veces que quienes supuestamente te habrían de querer y cuidar, no lo hacen. En estos casos, hay que buscarse la vida. Queridas niñas: un novio precoz, aunque cariñoso, atento, paternal, con una inmensa espalda tras la que acurrucarse, puede ser una solución a corto plazo pero lo desaconsejo a medio-largo plazo.
6. Las personas son de natural chismosas, cotillas y tienden a compartir información dudosa o del todo falsa sobre sus semejantes. Este conocimiento por sabido no es poco importante: se trata de utilizarlo en el propio provecho, como diversión o lo que a cada uno le venga en gana. Pero sobre todo, nunca se sorprenda, joven, de lo que pueda llegar a sus tiernos oídos. Si quiere, haga la prueba: cuente una absurda y colosal mentira a un amigo en total confidencia y espere a ver como cual boomerang teñido de rojo y gualda vuelve a usted magnificado y con algunos sellos de garantía.
Saber mediano: sobre el amor
El amor en realidad es otra convención, una abstracción, difícil de definir y que para cada uno suele ser una cosa diferente. De lo poco que sé sobre el particular, he notado que con frecuencia alarmante se confunde el amor con algunas cosas que no son ni han de ser necesariamente amor (placer sexual + atenciones y/o regalos + trato especial sobre las demás personas, exclusividad + palabras agradables, promesas, juramentos, poemas). Además he percibido una gran frustración para los que confunden amor con relación-monógama-de-larga-duración-y-gracias-a-la-que-segregamos-continuos-y-abundantes-chorros-de-endorfinas. No, que va. Ojalá.
Mi mayor aportación: la mancha de una mora con otra se quita
El críptico refrán "la mancha de una mora con otra se quita" no se suele interpretar correctamente. Cualquiera con dos dedos de frente sabrá que no se refiere en modo alguno a cómo limpiar una prenda manchada con el jugo de una mora. Nunca, digo y repito: nunca lave un jersey o similar con zumo de mora. Tampoco su mejor sentido tiene que ver con los modos de olvidar a un amante, sustituyéndolo por otro. El significado del sapientísimo refrán es el siguiente: si su buen nombre ha sido mancillado (con o sin razón) y su buena fama está en entredicho, un nuevo escándalo (más a su gusto, se entiende) hará que sus conciudadanos, familiares y "amigos" olviden la anterior lacra y la substituyan por la siguiente. De este modo, si por ejemplo se dice que es usted un trepa y un falso, que pisaría el cuello de sus compañeros y/o amigos para conseguir un ascenso, beca o lo que sea, y quizás a usted no le guste mucho ese sambenito, piense en algo peor pero que a usted no le moleste tanto o no le estorbe en su devenir profesional. Digamos, por ejemplo, que deja correr el rumor de que es traficante (mucho más glamuroso que trepa). Al común de los mortales les parecerá más relevante el más escandaloso y tenderán a sustituir el primero por el segundo. Otros prefieren inventarse unos orígenes oscuros, una triste historia de malos tratos, un asesinato, un atropello y fuga, una grandísima red de corrupción en la que se haya visto envuelto y de la que se tiene tantísima información que anda amenazado de muerte. Se me ocurren innumerables situaciones que no puedo explicar aquí principalmente por miedo a escandalizar y, por ende, perder al único lector-seguidor (¡Hola, Serafín!) de este mi blog. Así que pongan su imaginación en juego y lean a Sperber y Wilson y usen la teoría de la relevancia en su provecho.
He aquí las cuatro verdades que sé y he decidido compartir con usted, amable lector. Quizás alguna cosa olvidé. Espero sepa disculparme. Quizás le parezca poco para 39 años y en eso le doy la razón. No estoy en la ratio de los más inteligentes de mi entorno y esa es mi única excusa. También puede que me haya guardado algo para próximas entradas (cosillas sobre cambio climático, la llegada del hombre a la luna y tal) pues con la edad merma la inventiva y la imaginación va a menos.
Ya, una vez hechas explícitas mis disculpas, solo me queda despedirme y lo haré con una última revelación: escribir es el mejor desahogo, el único ejercicio que relaja y centra y produce las ansiadas endorfinas y nos procura buen humor cuando este falta. Lo uso y lo recomiendo. No se trata de hacer literatura (como ustedes ven) sino de ahorrarse un dineral en terapia.
"Sabiduría" acumulada
Hoy, niños y niñas, voy a compartir los saberes que he ido adquiriendo a lo largo de los 39 maravillosos años en los que he tenido el placer inconmensurable de compartir escenario con los seres humanos, ese lujo de nuestro planeta.
Saberes menores
1. Nadie es tan raro como cree. Más bien lo contrario. Casi todo el mundo es igual y lo mismo. Como los chinos, o los dálmatas.
2. Normal no es igual que vulgar. Es frecuente su asunción como sinónimos idénticos y esto, a mi pequeño entender, trae nefastas consecuencias.
3. Las normas del juego hay que conocerlas. Ser convencional es una estrategia propia de supervivientes: si estás vivo, trabajas, estudias, tomas el autobús, te dejan entrar en bibliotecas y discotecas, y ocasionalmente incluso ligas, ¡enhorabuena! eres convencional. Aclaración: Si estás en la cárcel, en un manicomio o lugar parecido, no eres convencional.
4. En ocasiones, una sonrisa no es una sonrisa. ¿Cómo saberlo? Me preguntarás, pobrecito. Pues fácil: el individuo sonriente no oculta en su mirada la culpa, la antipatía, el desprecio o lo que fuere que realmente le despierte tu sola visión. Por consiguiente, mira a los ojos, no a los dientes.
5. Por desgracia, ocurre a veces que quienes supuestamente te habrían de querer y cuidar, no lo hacen. En estos casos, hay que buscarse la vida. Queridas niñas: un novio precoz, aunque cariñoso, atento, paternal, con una inmensa espalda tras la que acurrucarse, puede ser una solución a corto plazo pero lo desaconsejo a medio-largo plazo.
6. Las personas son de natural chismosas, cotillas y tienden a compartir información dudosa o del todo falsa sobre sus semejantes. Este conocimiento por sabido no es poco importante: se trata de utilizarlo en el propio provecho, como diversión o lo que a cada uno le venga en gana. Pero sobre todo, nunca se sorprenda, joven, de lo que pueda llegar a sus tiernos oídos. Si quiere, haga la prueba: cuente una absurda y colosal mentira a un amigo en total confidencia y espere a ver como cual boomerang teñido de rojo y gualda vuelve a usted magnificado y con algunos sellos de garantía.
Saber mediano: sobre el amor
El amor en realidad es otra convención, una abstracción, difícil de definir y que para cada uno suele ser una cosa diferente. De lo poco que sé sobre el particular, he notado que con frecuencia alarmante se confunde el amor con algunas cosas que no son ni han de ser necesariamente amor (placer sexual + atenciones y/o regalos + trato especial sobre las demás personas, exclusividad + palabras agradables, promesas, juramentos, poemas). Además he percibido una gran frustración para los que confunden amor con relación-monógama-de-larga-duración-y-gracias-a-la-que-segregamos-continuos-y-abundantes-chorros-de-endorfinas. No, que va. Ojalá.
Mi mayor aportación: la mancha de una mora con otra se quita
El críptico refrán "la mancha de una mora con otra se quita" no se suele interpretar correctamente. Cualquiera con dos dedos de frente sabrá que no se refiere en modo alguno a cómo limpiar una prenda manchada con el jugo de una mora. Nunca, digo y repito: nunca lave un jersey o similar con zumo de mora. Tampoco su mejor sentido tiene que ver con los modos de olvidar a un amante, sustituyéndolo por otro. El significado del sapientísimo refrán es el siguiente: si su buen nombre ha sido mancillado (con o sin razón) y su buena fama está en entredicho, un nuevo escándalo (más a su gusto, se entiende) hará que sus conciudadanos, familiares y "amigos" olviden la anterior lacra y la substituyan por la siguiente. De este modo, si por ejemplo se dice que es usted un trepa y un falso, que pisaría el cuello de sus compañeros y/o amigos para conseguir un ascenso, beca o lo que sea, y quizás a usted no le guste mucho ese sambenito, piense en algo peor pero que a usted no le moleste tanto o no le estorbe en su devenir profesional. Digamos, por ejemplo, que deja correr el rumor de que es traficante (mucho más glamuroso que trepa). Al común de los mortales les parecerá más relevante el más escandaloso y tenderán a sustituir el primero por el segundo. Otros prefieren inventarse unos orígenes oscuros, una triste historia de malos tratos, un asesinato, un atropello y fuga, una grandísima red de corrupción en la que se haya visto envuelto y de la que se tiene tantísima información que anda amenazado de muerte. Se me ocurren innumerables situaciones que no puedo explicar aquí principalmente por miedo a escandalizar y, por ende, perder al único lector-seguidor (¡Hola, Serafín!) de este mi blog. Así que pongan su imaginación en juego y lean a Sperber y Wilson y usen la teoría de la relevancia en su provecho.
He aquí las cuatro verdades que sé y he decidido compartir con usted, amable lector. Quizás alguna cosa olvidé. Espero sepa disculparme. Quizás le parezca poco para 39 años y en eso le doy la razón. No estoy en la ratio de los más inteligentes de mi entorno y esa es mi única excusa. También puede que me haya guardado algo para próximas entradas (cosillas sobre cambio climático, la llegada del hombre a la luna y tal) pues con la edad merma la inventiva y la imaginación va a menos.
Ya, una vez hechas explícitas mis disculpas, solo me queda despedirme y lo haré con una última revelación: escribir es el mejor desahogo, el único ejercicio que relaja y centra y produce las ansiadas endorfinas y nos procura buen humor cuando este falta. Lo uso y lo recomiendo. No se trata de hacer literatura (como ustedes ven) sino de ahorrarse un dineral en terapia.
Saberes menores
1. Nadie es tan raro como cree. Más bien lo contrario. Casi todo el mundo es igual y lo mismo. Como los chinos, o los dálmatas.
2. Normal no es igual que vulgar. Es frecuente su asunción como sinónimos idénticos y esto, a mi pequeño entender, trae nefastas consecuencias.
3. Las normas del juego hay que conocerlas. Ser convencional es una estrategia propia de supervivientes: si estás vivo, trabajas, estudias, tomas el autobús, te dejan entrar en bibliotecas y discotecas, y ocasionalmente incluso ligas, ¡enhorabuena! eres convencional. Aclaración: Si estás en la cárcel, en un manicomio o lugar parecido, no eres convencional.
4. En ocasiones, una sonrisa no es una sonrisa. ¿Cómo saberlo? Me preguntarás, pobrecito. Pues fácil: el individuo sonriente no oculta en su mirada la culpa, la antipatía, el desprecio o lo que fuere que realmente le despierte tu sola visión. Por consiguiente, mira a los ojos, no a los dientes.
5. Por desgracia, ocurre a veces que quienes supuestamente te habrían de querer y cuidar, no lo hacen. En estos casos, hay que buscarse la vida. Queridas niñas: un novio precoz, aunque cariñoso, atento, paternal, con una inmensa espalda tras la que acurrucarse, puede ser una solución a corto plazo pero lo desaconsejo a medio-largo plazo.
6. Las personas son de natural chismosas, cotillas y tienden a compartir información dudosa o del todo falsa sobre sus semejantes. Este conocimiento por sabido no es poco importante: se trata de utilizarlo en el propio provecho, como diversión o lo que a cada uno le venga en gana. Pero sobre todo, nunca se sorprenda, joven, de lo que pueda llegar a sus tiernos oídos. Si quiere, haga la prueba: cuente una absurda y colosal mentira a un amigo en total confidencia y espere a ver como cual boomerang teñido de rojo y gualda vuelve a usted magnificado y con algunos sellos de garantía.
Saber mediano: sobre el amor
El amor en realidad es otra convención, una abstracción, difícil de definir y que para cada uno suele ser una cosa diferente. De lo poco que sé sobre el particular, he notado que con frecuencia alarmante se confunde el amor con algunas cosas que no son ni han de ser necesariamente amor (placer sexual + atenciones y/o regalos + trato especial sobre las demás personas, exclusividad + palabras agradables, promesas, juramentos, poemas). Además he percibido una gran frustración para los que confunden amor con relación-monógama-de-larga-duración-y-gracias-a-la-que-segregamos-continuos-y-abundantes-chorros-de-endorfinas. No, que va. Ojalá.
Mi mayor aportación: la mancha de una mora con otra se quita
El críptico refrán "la mancha de una mora con otra se quita" no se suele interpretar correctamente. Cualquiera con dos dedos de frente sabrá que no se refiere en modo alguno a cómo limpiar una prenda manchada con el jugo de una mora. Nunca, digo y repito: nunca lave un jersey o similar con zumo de mora. Tampoco su mejor sentido tiene que ver con los modos de olvidar a un amante, sustituyéndolo por otro. El significado del sapientísimo refrán es el siguiente: si su buen nombre ha sido mancillado (con o sin razón) y su buena fama está en entredicho, un nuevo escándalo (más a su gusto, se entiende) hará que sus conciudadanos, familiares y "amigos" olviden la anterior lacra y la substituyan por la siguiente. De este modo, si por ejemplo se dice que es usted un trepa y un falso, que pisaría el cuello de sus compañeros y/o amigos para conseguir un ascenso, beca o lo que sea, y quizás a usted no le guste mucho ese sambenito, piense en algo peor pero que a usted no le moleste tanto o no le estorbe en su devenir profesional. Digamos, por ejemplo, que deja correr el rumor de que es traficante (mucho más glamuroso que trepa). Al común de los mortales les parecerá más relevante el más escandaloso y tenderán a sustituir el primero por el segundo. Otros prefieren inventarse unos orígenes oscuros, una triste historia de malos tratos, un asesinato, un atropello y fuga, una grandísima red de corrupción en la que se haya visto envuelto y de la que se tiene tantísima información que anda amenazado de muerte. Se me ocurren innumerables situaciones que no puedo explicar aquí principalmente por miedo a escandalizar y, por ende, perder al único lector-seguidor (¡Hola, Serafín!) de este mi blog. Así que pongan su imaginación en juego y lean a Sperber y Wilson y usen la teoría de la relevancia en su provecho.
He aquí las cuatro verdades que sé y he decidido compartir con usted, amable lector. Quizás alguna cosa olvidé. Espero sepa disculparme. Quizás le parezca poco para 39 años y en eso le doy la razón. No estoy en la ratio de los más inteligentes de mi entorno y esa es mi única excusa. También puede que me haya guardado algo para próximas entradas (cosillas sobre cambio climático, la llegada del hombre a la luna y tal) pues con la edad merma la inventiva y la imaginación va a menos.
Ya, una vez hechas explícitas mis disculpas, solo me queda despedirme y lo haré con una última revelación: escribir es el mejor desahogo, el único ejercicio que relaja y centra y produce las ansiadas endorfinas y nos procura buen humor cuando este falta. Lo uso y lo recomiendo. No se trata de hacer literatura (como ustedes ven) sino de ahorrarse un dineral en terapia.
jueves, 25 de noviembre de 2010
Una peluca nunca es suficiente
-Ya solo me queda encontrarme con mi acosadora del C2 celeste metalizado y que me dé lo mío a la vuelta a casa.
Se lo dijo en voz alta, medio despierta medio dormida, en el lenguaje de Tiger, un idioma inventado, solo comprensible por ella. El día había amanecido cansado, nublado, espeso y dolorido. Las voces como cuchillos y las frases interrumpidas hacían que todo tuviese aun menos sentido.
Tempranito, el encuentro con Olga y el eterno y fugaz despertar al horror nuestro de cada día. Aquí y allí descaradas mentiras, reuniones que te fastidian el fin de semana, sonrisas falsas-falsísimas.
Corrige, corrige, corrige: 18 trabajos, 19, 20. Letras que bailan. Bailan de verdad. Las mira y se mueven. No es que la página esté borrosa como su foto de carnet, para disimular las arrugas. No. Esas pinches letras bailan las unas con las otras; mientras, en lugar de leer una y otra vez lo mismo, recuerda lo de ayer, lo de antes de ayer, y se acuerda de Pynchon y de la razón que tiene el gringo loco ese. Se duerme, casi.
Dos cafés tornan el extremo cansancio en extremo nerviosismo y en preocupación por no poder dormir hoy tampoco.
Otra vez se distrae en pensamientos que van de la jugada de la reunioncita en el único día libre a otras lindezas que la semana ha traído y lo que te rondaré morena. De pronto una cabezada de unos segundos y ahora ya está de vuelta a casa en el coche. "¿Cómo demonios he llegado aquí?". La alerta un largo pitido y mira a ambos lados sin saber qué ha pasado. "¿Qué he hecho ahora?".
Fatídico, trágico, horripiloso: la misma mujer, el mismo C2, la misma curva. Baja la cabeza, pisa el acelerador y sale que se las pela.
-Mañana -se dice- creo que cambiaré el coche con mi marido, compraré una peluca rubia y me pondré las lentillas.
Nota de la autora a la protagonista: no olvides mudarte, cambiar de trabajo, borrar la agenda del móvil y anular la cuenta de facebook. Una peluca jamás es suficiente.
Se lo dijo en voz alta, medio despierta medio dormida, en el lenguaje de Tiger, un idioma inventado, solo comprensible por ella. El día había amanecido cansado, nublado, espeso y dolorido. Las voces como cuchillos y las frases interrumpidas hacían que todo tuviese aun menos sentido.
Tempranito, el encuentro con Olga y el eterno y fugaz despertar al horror nuestro de cada día. Aquí y allí descaradas mentiras, reuniones que te fastidian el fin de semana, sonrisas falsas-falsísimas.
Corrige, corrige, corrige: 18 trabajos, 19, 20. Letras que bailan. Bailan de verdad. Las mira y se mueven. No es que la página esté borrosa como su foto de carnet, para disimular las arrugas. No. Esas pinches letras bailan las unas con las otras; mientras, en lugar de leer una y otra vez lo mismo, recuerda lo de ayer, lo de antes de ayer, y se acuerda de Pynchon y de la razón que tiene el gringo loco ese. Se duerme, casi.
Dos cafés tornan el extremo cansancio en extremo nerviosismo y en preocupación por no poder dormir hoy tampoco.
Otra vez se distrae en pensamientos que van de la jugada de la reunioncita en el único día libre a otras lindezas que la semana ha traído y lo que te rondaré morena. De pronto una cabezada de unos segundos y ahora ya está de vuelta a casa en el coche. "¿Cómo demonios he llegado aquí?". La alerta un largo pitido y mira a ambos lados sin saber qué ha pasado. "¿Qué he hecho ahora?".
Fatídico, trágico, horripiloso: la misma mujer, el mismo C2, la misma curva. Baja la cabeza, pisa el acelerador y sale que se las pela.
-Mañana -se dice- creo que cambiaré el coche con mi marido, compraré una peluca rubia y me pondré las lentillas.
Nota de la autora a la protagonista: no olvides mudarte, cambiar de trabajo, borrar la agenda del móvil y anular la cuenta de facebook. Una peluca jamás es suficiente.
Una peluca nunca es suficiente
-Ya solo me queda encontrarme con mi acosadora del C2 celeste metalizado y que me dé lo mío a la vuelta a casa.
Se lo dijo en voz alta, medio despierta medio dormida, en el lenguaje de Tiger, un idioma inventado, solo comprensible por ella. El día había amanecido cansado, nublado, espeso y dolorido. Las voces como cuchillos y las frases interrumpidas hacían que todo tuviese aun menos sentido.
Tempranito, el encuentro con Olga y el eterno y fugaz despertar al horror nuestro de cada día. Aquí y allí descaradas mentiras, reuniones que te fastidian el fin de semana, sonrisas falsas-falsísimas.
Corrige, corrige, corrige: 18 trabajos, 19, 20. Letras que bailan. Bailan de verdad. Las mira y se mueven. No es que la página esté borrosa como su foto de carnet, para disimular las arrugas. No. Esas pinches letras bailan las unas con las otras; mientras, en lugar de leer una y otra vez lo mismo, recuerda lo de ayer, lo de antes de ayer, y se acuerda de Pynchon y de la razón que tiene el gringo loco ese. Se duerme, casi.
Dos cafés tornan el extremo cansancio en extremo nerviosismo y en preocupación por no poder dormir hoy tampoco.
Otra vez se distrae en pensamientos que van de la jugada de la reunioncita en el único día libre a otras lindezas que la semana ha traído y lo que te rondaré morena. De pronto una cabezada de unos segundos y ahora ya está de vuelta a casa en el coche. "¿Cómo demonios he llegado aquí?". La alerta un largo pitido y mira a ambos lados sin saber qué ha pasado. "¿Qué he hecho ahora?".
Fatídico, trágico, horripiloso: la misma mujer, el mismo C2, la misma curva. Baja la cabeza, pisa el acelerador y sale que se las pela.
-Mañana -se dice- creo que cambiaré el coche con mi marido, compraré una peluca rubia y me pondré las lentillas.
Nota de la autora a la protagonista: no olvides mudarte, cambiar de trabajo, borrar la agenda del móvil y anular la cuenta de facebook. Una peluca jamás es suficiente.
Se lo dijo en voz alta, medio despierta medio dormida, en el lenguaje de Tiger, un idioma inventado, solo comprensible por ella. El día había amanecido cansado, nublado, espeso y dolorido. Las voces como cuchillos y las frases interrumpidas hacían que todo tuviese aun menos sentido.
Tempranito, el encuentro con Olga y el eterno y fugaz despertar al horror nuestro de cada día. Aquí y allí descaradas mentiras, reuniones que te fastidian el fin de semana, sonrisas falsas-falsísimas.
Corrige, corrige, corrige: 18 trabajos, 19, 20. Letras que bailan. Bailan de verdad. Las mira y se mueven. No es que la página esté borrosa como su foto de carnet, para disimular las arrugas. No. Esas pinches letras bailan las unas con las otras; mientras, en lugar de leer una y otra vez lo mismo, recuerda lo de ayer, lo de antes de ayer, y se acuerda de Pynchon y de la razón que tiene el gringo loco ese. Se duerme, casi.
Dos cafés tornan el extremo cansancio en extremo nerviosismo y en preocupación por no poder dormir hoy tampoco.
Otra vez se distrae en pensamientos que van de la jugada de la reunioncita en el único día libre a otras lindezas que la semana ha traído y lo que te rondaré morena. De pronto una cabezada de unos segundos y ahora ya está de vuelta a casa en el coche. "¿Cómo demonios he llegado aquí?". La alerta un largo pitido y mira a ambos lados sin saber qué ha pasado. "¿Qué he hecho ahora?".
Fatídico, trágico, horripiloso: la misma mujer, el mismo C2, la misma curva. Baja la cabeza, pisa el acelerador y sale que se las pela.
-Mañana -se dice- creo que cambiaré el coche con mi marido, compraré una peluca rubia y me pondré las lentillas.
Nota de la autora a la protagonista: no olvides mudarte, cambiar de trabajo, borrar la agenda del móvil y anular la cuenta de facebook. Una peluca jamás es suficiente.
miércoles, 24 de noviembre de 2010
Realismo mágico
El mago creía en la magia tan fielmente que nunca usaba artimañas ni trucos en su espectáculo. Deseaba con toda su voluntad que algo pasase y cerraba los ojos, esperando que al abrirlos el mundo hubiese cambiado. Como nunca ocurría, llegó a la conclusión de que le faltaba algo: una varita, un sombrero, un libro con palabras secretas. Salió al mundo a buscar tales objetos que le proporcionasen el poder mágico que lamentablemente no poseía por sí solo. Buscó en ciudades y pueblos, por caminos perdidos y arboledas, miraba hacia abajo entre la alta hierba para ver si uno de aquellos artilugios estaba por allí escondido. Llegó a la orilla del océano, al atardecer de un ronco día de primavera. En unas atlánticas rocas vio algo que brillaba entre las algas enredadas en las piedras. Una forma dorada, una caracola o una concha que emitía un suave murmullo. Quedaba un poco alejada de su alcance así que el mago arriesgó para coger el objeto de su deseo. Abrió las manos, estiró el cuerpo, de puntillas en la última roca gelatinosa. Rozaba casi el mágico objeto pero no lograba asirlo. Un poco más, un poco más... ¡Lo cogió! Pero el resbalizo piso se la jugó en el mismo instante en que la satisfacción y la decepción se enfrentaron cara a cara. Realismo-no-mágico. Cayó el mago magullado: en cada roca un trozo de piel. La dorada concha, agarrada, protegida, abrazada fuerte contra su pecho, no le protegía del dolor ni de la larga caída. En el mar, casi muerto, la caracola bien asida, se dejó llevar por las olas, sin saber si iba adentro o afuera, al fondo o a la superficie.
Cerró los ojos, esperando que al abrirlos el mundo hubiese cambiado.
Cerró los ojos, esperando que al abrirlos el mundo hubiese cambiado.
Realismo mágico
El mago creía en la magia tan fielmente que nunca usaba artimañas ni trucos en su espectáculo. Deseaba con toda su voluntad que algo pasase y cerraba los ojos, esperando que al abrirlos el mundo hubiese cambiado. Como nunca ocurría, llegó a la conclusión de que le faltaba algo: una varita, un sombrero, un libro con palabras secretas. Salió al mundo a buscar tales objetos que le proporcionasen el poder mágico que lamentablemente no poseía por sí solo. Buscó en ciudades y pueblos, por caminos perdidos y arboledas, miraba hacia abajo entre la alta hierba para ver si uno de aquellos artilugios estaba por allí escondido. Llegó a la orilla del océano, al atardecer de un ronco día de primavera. En unas atlánticas rocas vio algo que brillaba entre las algas enredadas en las piedras. Una forma dorada, una caracola o una concha que emitía un suave murmullo. Quedaba un poco alejada de su alcance así que el mago arriesgó para coger el objeto de su deseo. Abrió las manos, estiró el cuerpo, de puntillas en la última roca gelatinosa. Rozaba casi el mágico objeto pero no lograba asirlo. Un poco más, un poco más... ¡Lo cogió! Pero el resbalizo piso se la jugó en el mismo instante en que la satisfacción y la decepción se enfrentaron cara a cara. Realismo-no-mágico. Cayó el mago magullado: en cada roca un trozo de piel. La dorada concha, agarrada, protegida, abrazada fuerte contra su pecho, no le protegía del dolor ni de la larga caída. En el mar, casi muerto, la caracola bien asida, se dejó llevar por las olas, sin saber si iba adentro o afuera, al fondo o a la superficie.
Cerró los ojos, esperando que al abrirlos el mundo hubiese cambiado.
Cerró los ojos, esperando que al abrirlos el mundo hubiese cambiado.
domingo, 14 de noviembre de 2010
"Sobre la identidad sexual en el universo"
Lo que se sabe de Marcus D. es poquísimo. Cursó estudios en la Universidad de Tubinga donde conoció al fantasma de Hegel con el que sabemos que tuvo importantes desacuerdos. Fue abducido por vez primera cuando aún era un niño lo que marcó indudablemente su vida personal y profesional.Sus investigaciones tuvieron una repercusión nula entre los científicos contemporáneos que lo despreciaban abiertamente y son absolutamente desconocidas en la actualidad. A esto se debe que ahora aquí recuperemos sintéticamente algunas de las conclusiones ofrecidas a lo largo de su carrera investigadora y recogidas sistemática y repetitivamente en la publicación de su tesis "Sobre la identidad sexual en el universo" (Augsburg, 1943) y en diversos artículos científicos publicados en su mayoría en revistas sensacionalistas financiadas por él mismo.
El Universo es grande y está plagado de formas de vida inteligente. Esta afirmación la hago desde el conocimiento personal y un estudio de campo realizado a lo largo de las múltiples abducciones que he sufrido en mi vida.
Tras una primera impresión deplorable, hubo un tiempo de adaptación indeterminado en mi contacto con los alienígenas. No obstante, mi carácter curioso y mi innata condición de hombre de ciencias me empujaron a aprovechar el dudoso honor de haber sido elegido como conejillo de indias universal para hacer yo otro tanto con mis particulares y eventuales raptores.
Tomé la decisión de estudiarlos en una vertiente que me pareció harto interesante, la sexual, pues fui comprobando a lo largo de los años que sus extrañas apariencias se derivaban siempre e indefectiblemente de la particular manera de reproducción de cada especie. Asimismo, pensé que mi experiencia sería de gran provecho a los seres humanos a quienes pudiera parecer inverosímil la cantidad de modos sexuales que operaban con efectividad por el universo circundante.
De este modo, cual naturista accidental del s. XIX, fui tomando nota de lo que observaba al mismo tiempo que interrogaba disimuladamente a los seres más receptivos e incautos con los que mantenía los encuentros hasta serme posible redactar una lista con los que he dado en llamar "Géneros del Universo".
Tomé la decisión de estudiarlos en una vertiente que me pareció harto interesante, la sexual, pues fui comprobando a lo largo de los años que sus extrañas apariencias se derivaban siempre e indefectiblemente de la particular manera de reproducción de cada especie. Asimismo, pensé que mi experiencia sería de gran provecho a los seres humanos a quienes pudiera parecer inverosímil la cantidad de modos sexuales que operaban con efectividad por el universo circundante.
De este modo, cual naturista accidental del s. XIX, fui tomando nota de lo que observaba al mismo tiempo que interrogaba disimuladamente a los seres más receptivos e incautos con los que mantenía los encuentros hasta serme posible redactar una lista con los que he dado en llamar "Géneros del Universo".
A continuación, hago referencia a algunos de ellos, con sucintas explicaciones sobre cuestiones no del todo obvias para los legos. Para ayudar a la inteligibilidad de mi explicación, parto de los modos reproductivos terráqueos y los dos sexos por excelencia del planeta tierra: hembra y macho. Aunque es cierto que esta dicotomía es una combinatoria ideal que se repite en gran parte de las especies, no reflejan en absoluto la variedad de la naturaleza en tan importante misión.
Como era de esperar, sobre todo en las hembras, hay formas diferentes que, en muchos casos, facilitan el coito; así los cefalóginos y los ginópodos y, si bien se trata de un tipo de modo reproductivo excepcional al hibridar condiciones vegetales y animales, los fanerógamos, los cuales usan bien de la visibilidad de la preciosa flor que en las hembras es reclamo inconfundible para los machos de la especie y cuya fecundación se hace esencialmente en los meses cálidos a la caída de la tarde.
Algunos tienen un tipo de reproducción menos sofisticado aunque igualmente eficaz: protocelulares, citoplasmáticos,...
He de señalar que encontré numerosos seres polisexuales y multisexuales, lo cual en principio me pareció un modo muy irónico y antieconómico de ir contra la lógica natural y, no obstante, pasada mi primera reticencia, comprendí que el que sus entes pudieran ser ora machos ora hembras ora alguna otra cosa aumenta las posibilidades de desarrollo de una especie. Precisamente por ello hay en la naturaleza una admirable propensión a lo que entendemos por hermafroditas, aunque no como anomalía sino sistemáticamente. Paralelamente, el sexo neutro existe en los seres que son macho o hembra dependiendo del contexto.
Sin embargo, los polisexuales comprenden otras posibilidades que, en principio, no tienen situación análoga en nuestro planeta. Muchos utilizan la anastomosis (unión de los seres que entran en contacto sexual, y fusión de ciertas partes de sus cuerpos, por las que los gametos se encuentran). Y tras producirse la fecundación y -lógicamente- la separación de cuantos seres (que llegan a veces a los doce) se hayan ayuntado, todos se reproducen a partir de la clonación.
En este punto destacaré que algunos de los que se reproducen a partir de la clonación natural tienen morfología amebal, y suelen ser poco interesantes intelectualmente.
De otro lado, también me sorprende el mimetismo de los entes epicenos, que en apariencia son masculinos cuando se trata de hembras o viceversa, sin excluirse la posibilidad de coincidencia entre la apariencia y la realidad. La confusión de sexo de los epicenos hace que la interacción reproductiva de estos seres se haga entre un conjunto bastante numeroso de entes con la finalidad de que las posibilidades de fecundación sean mayores. En esta manera actúan tanto ovíparos como vivíparos de la galaxia de Andrómeda, por ejemplo.
He de mencionar en esta síntesis la imposibilidad de etiquetación sexual de algunos entes cuya forma de reproducirse me es absolutamente desconocida y, sin embargo, me consta que lo hacen; así, la denominación "sexo por determinar" recoge esta parte de seres cuya extraña forma de comunicarse y la total falta de interés y respeto hacia mi investigación hizo imposible sacar ninguna conclusión.
Para el final he dejado a los entes asexuales. Su existencia me era del todo desconocida hasta hace poco por lo cual los incluí milagrosamente en este estudio. Las consecuencias de la existencia de seres asexuales en el Universo tiene unas repercusiones ontológicas sin precedentes y por ello procedí en mi investigación a la exploración detenida y personal de cada uno de estos sujetos para asegurarme de que efectivamente no tenían sexo ya que, como se les habrá hecho evidente, esto quiere decir --nada menos-- que son ángeles y que este estudio científico ha de conceder un espacio al misterio de lo inexplicado entre las realidades innegables de nuestro universo, i.e., un ser omnipotente anda detrás de la vida estas criaturas.
Para acabar, y como no podía ser menos en un estudio bien redactado, coherente, serio y científico, he aquí las conclusiones más destacadas: a) he de admitir, no sin cierto disgusto, que la monogamia no existe fuera del planeta Tierra; b) el sexo en (gran) grupo es la práctica más habitual del Universo; c) la mayoría de los entes realiza el coito de modo intuitivo con seres cuyo sexo desconocen antes, durante y después de haber realizado el acto; d) con este mi estudio la Ciencia ha logrado probar, al fin, la existencia de Dios.
Post Scriptum
El grupo de estudiosos y admiradores del Doctor Marcus D que publica estas modestas páginas quiere dejar aquí constancia de su agradecimiento a los descendientes de tan docto y eminente investigador, por su generosidad para con nosotros en nuestra labor historiográfica. De la misma manera, hemos de mostrar nuestra profunda desaprobación al mundo universitario y científico en general por los continuos desaires que ha prodigado, prodiga y -vaticinamos-prodigará a tan excelsa figura.
"Sobre la identidad sexual en el universo"
Lo que se sabe de Marcus D. es poquísimo. Cursó estudios en la Universidad de Tubinga donde conoció al fantasma de Hegel con el que sabemos que tuvo importantes desacuerdos. Fue abducido por vez primera cuando aún era un niño lo que marcó indudablemente su vida personal y profesional.Sus investigaciones tuvieron una repercusión nula entre los científicos contemporáneos que lo despreciaban abiertamente y son absolutamente desconocidas en la actualidad. A esto se debe que ahora aquí recuperemos sintéticamente algunas de las conclusiones ofrecidas a lo largo de su carrera investigadora y recogidas sistemática y repetitivamente en la publicación de su tesis "Sobre la identidad sexual en el universo" (Augsburg, 1943) y en diversos artículos científicos publicados en su mayoría en revistas sensacionalistas financiadas por él mismo.
El Universo es grande y está plagado de formas de vida inteligente. Esta afirmación la hago desde el conocimiento personal y un estudio de campo realizado a lo largo de las múltiples abducciones que he sufrido en mi vida.
Tras una primera impresión deplorable, hubo un tiempo de adaptación indeterminado en mi contacto con los alienígenas. No obstante, mi carácter curioso y mi innata condición de hombre de ciencias me empujaron a aprovechar el dudoso honor de haber sido elegido como conejillo de indias universal para hacer yo otro tanto con mis particulares y eventuales raptores.
Tomé la decisión de estudiarlos en una vertiente que me pareció harto interesante, la sexual, pues fui comprobando a lo largo de los años que sus extrañas apariencias se derivaban siempre e indefectiblemente de la particular manera de reproducción de cada especie. Asimismo, pensé que mi experiencia sería de gran provecho a los seres humanos a quienes pudiera parecer inverosímil la cantidad de modos sexuales que operaban con efectividad por el universo circundante.
De este modo, cual naturista accidental del s. XIX, fui tomando nota de lo que observaba al mismo tiempo que interrogaba disimuladamente a los seres más receptivos e incautos con los que mantenía los encuentros hasta serme posible redactar una lista con los que he dado en llamar "Géneros del Universo".
Tomé la decisión de estudiarlos en una vertiente que me pareció harto interesante, la sexual, pues fui comprobando a lo largo de los años que sus extrañas apariencias se derivaban siempre e indefectiblemente de la particular manera de reproducción de cada especie. Asimismo, pensé que mi experiencia sería de gran provecho a los seres humanos a quienes pudiera parecer inverosímil la cantidad de modos sexuales que operaban con efectividad por el universo circundante.
De este modo, cual naturista accidental del s. XIX, fui tomando nota de lo que observaba al mismo tiempo que interrogaba disimuladamente a los seres más receptivos e incautos con los que mantenía los encuentros hasta serme posible redactar una lista con los que he dado en llamar "Géneros del Universo".
A continuación, hago referencia a algunos de ellos, con sucintas explicaciones sobre cuestiones no del todo obvias para los legos. Para ayudar a la inteligibilidad de mi explicación, parto de los modos reproductivos terráqueos y los dos sexos por excelencia del planeta tierra: hembra y macho. Aunque es cierto que esta dicotomía es una combinatoria ideal que se repite en gran parte de las especies, no reflejan en absoluto la variedad de la naturaleza en tan importante misión.
Como era de esperar, sobre todo en las hembras, hay formas diferentes que, en muchos casos, facilitan el coito; así los cefalóginos y los ginópodos y, si bien se trata de un tipo de modo reproductivo excepcional al hibridar condiciones vegetales y animales, los fanerógamos, los cuales usan bien de la visibilidad de la preciosa flor que en las hembras es reclamo inconfundible para los machos de la especie y cuya fecundación se hace esencialmente en los meses cálidos a la caída de la tarde.
Algunos tienen un tipo de reproducción menos sofisticado aunque igualmente eficaz: protocelulares, citoplasmáticos,...
He de señalar que encontré numerosos seres polisexuales y multisexuales, lo cual en principio me pareció un modo muy irónico y antieconómico de ir contra la lógica natural y, no obstante, pasada mi primera reticencia, comprendí que el que sus entes pudieran ser ora machos ora hembras ora alguna otra cosa aumenta las posibilidades de desarrollo de una especie. Precisamente por ello hay en la naturaleza una admirable propensión a lo que entendemos por hermafroditas, aunque no como anomalía sino sistemáticamente. Paralelamente, el sexo neutro existe en los seres que son macho o hembra dependiendo del contexto.
Sin embargo, los polisexuales comprenden otras posibilidades que, en principio, no tienen situación análoga en nuestro planeta. Muchos utilizan la anastomosis (unión de los seres que entran en contacto sexual, y fusión de ciertas partes de sus cuerpos, por las que los gametos se encuentran). Y tras producirse la fecundación y -lógicamente- la separación de cuantos seres (que llegan a veces a los doce) se hayan ayuntado, todos se reproducen a partir de la clonación.
En este punto destacaré que algunos de los que se reproducen a partir de la clonación natural tienen morfología amebal, y suelen ser poco interesantes intelectualmente.
De otro lado, también me sorprende el mimetismo de los entes epicenos, que en apariencia son masculinos cuando se trata de hembras o viceversa, sin excluirse la posibilidad de coincidencia entre la apariencia y la realidad. La confusión de sexo de los epicenos hace que la interacción reproductiva de estos seres se haga entre un conjunto bastante numeroso de entes con la finalidad de que las posibilidades de fecundación sean mayores. En esta manera actúan tanto ovíparos como vivíparos de la galaxia de Andrómeda, por ejemplo.
He de mencionar en esta síntesis la imposibilidad de etiquetación sexual de algunos entes cuya forma de reproducirse me es absolutamente desconocida y, sin embargo, me consta que lo hacen; así, la denominación "sexo por determinar" recoge esta parte de seres cuya extraña forma de comunicarse y la total falta de interés y respeto hacia mi investigación hizo imposible sacar ninguna conclusión.
Para el final he dejado a los entes asexuales. Su existencia me era del todo desconocida hasta hace poco por lo cual los incluí milagrosamente en este estudio. Las consecuencias de la existencia de seres asexuales en el Universo tiene unas repercusiones ontológicas sin precedentes y por ello procedí en mi investigación a la exploración detenida y personal de cada uno de estos sujetos para asegurarme de que efectivamente no tenían sexo ya que, como se les habrá hecho evidente, esto quiere decir --nada menos-- que son ángeles y que este estudio científico ha de conceder un espacio al misterio de lo inexplicado entre las realidades innegables de nuestro universo, i.e., un ser omnipotente anda detrás de la vida estas criaturas.
Para acabar, y como no podía ser menos en un estudio bien redactado, coherente, serio y científico, he aquí las conclusiones más destacadas: a) he de admitir, no sin cierto disgusto, que la monogamia no existe fuera del planeta Tierra; b) el sexo en (gran) grupo es la práctica más habitual del Universo; c) la mayoría de los entes realiza el coito de modo intuitivo con seres cuyo sexo desconocen antes, durante y después de haber realizado el acto; d) con este mi estudio la Ciencia ha logrado probar, al fin, la existencia de Dios.
Post Scriptum
El grupo de estudiosos y admiradores del Doctor Marcus D que publica estas modestas páginas quiere dejar aquí constancia de su agradecimiento a los descendientes de tan docto y eminente investigador, por su generosidad para con nosotros en nuestra labor historiográfica. De la misma manera, hemos de mostrar nuestra profunda desaprobación al mundo universitario y científico en general por los continuos desaires que ha prodigado, prodiga y -vaticinamos-prodigará a tan excelsa figura.
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