martes, 31 de agosto de 2010

Hoy no tengo tiempo: he de salir a coger una insolación, a comer los últimos espetos de agosto, a beber tantas cervezas como quepan en esta minibarriga mía. He de dejar entrar más canciones, más caricias. Necesito ganar unas horas al sueño para poder salir esta noche otra vez a ese chiringuito familiar y tranquilo que baja la luz y sube la música a las doce en punto mientras la luz de la luna ilumina tu rotro y el mío y pedimos una vela al camarero para vernos temblar ante el mar, mientras Dieguito juega con todos los que andan por allí con ganas de jugar.
Ayer me preguntó que qué es lo contrario de nacer (qué decías de las palabras). Me dijo que no recordaba el principio, que le contase cómo fue ir a Londres con él en mi vientre. Lloró y me dijo que echaba de menos ser más pequeño. ¡Si tan solo tiene 5 años! Después se durmió en mis brazos que nunca son más tiernos ni más graves ni más cálidos, y ya pudimos hacer nosotros nuestra particular partida de ajedrez.
NO hay nada, nada, nada mejor que vivir. Respirar, amar. Responder con alguna inspiración toda provocación. Soñar, quizás, que puedo tocar la luna, volar, retener la sonrisa perfecta, la Palabra (que no llega o no existe, o se me resiste). Y decirte que te odio y que te amo, poesía. Que me encanta (me somete) el poeta y su ritmo y su verbo. Que me deleito en el fugaz verano y ahora me voy a asirlo con las dos manos a ver si lo retengo aunque en el intento muera.

No me regañes.
Hoy no tengo tiempo: he de salir a coger una insolación, a comer los últimos espetos de agosto, a beber tantas cervezas como quepan en esta minibarriga mía. He de dejar entrar más canciones, más caricias. Necesito ganar unas horas al sueño para poder salir esta noche otra vez a ese chiringuito familiar y tranquilo que baja la luz y sube la música a las doce en punto mientras la luz de la luna ilumina tu rotro y el mío y pedimos una vela al camarero para vernos temblar ante el mar, mientras Dieguito juega con todos los que andan por allí con ganas de jugar.
Ayer me preguntó que qué es lo contrario de nacer (qué decías de las palabras). Me dijo que no recordaba el principio, que le contase cómo fue ir a Londres con él en mi vientre. Lloró y me dijo que echaba de menos ser más pequeño. ¡Si tan solo tiene 5 años! Después se durmió en mis brazos que nunca son más tiernos ni más graves ni más cálidos, y ya pudimos hacer nosotros nuestra particular partida de ajedrez.
NO hay nada, nada, nada mejor que vivir. Respirar, amar. Responder con alguna inspiración toda provocación. Soñar, quizás, que puedo tocar la luna, volar, retener la sonrisa perfecta, la Palabra (que no llega o no existe, o se me resiste). Y decirte que te odio y que te amo, poesía. Que me encanta (me somete) el poeta y su ritmo y su verbo. Que me deleito en el fugaz verano y ahora me voy a asirlo con las dos manos a ver si lo retengo aunque en el intento muera.

No me regañes.

lunes, 30 de agosto de 2010

Solo palabras

Lo peor que puede hacerse
es justo lo que estoy haciendo.
Andar jugando con palabras
es como andar jugando con fuego.

Mentimos.
Hasta cuando decimos
que esto son solo unos versos,
mentimos.
(
Ya te advertí que eran asesinas,
que eran embusteras, que eran enemigas,
que nos manipulan y nos hieren,
nos censuran, nos matan, nos convierten.
Digo: "Te quiero, te deseo".
Solo palabras. Tomadas de dos en dos,
solo dos corruptas unidades tónicas de sentido completo
)si les das tú ese sentido, mi amor.(

Tenemos palabras y tenemos silencios,
tenemos cinesia y pequeños gestos;
leemos en las distancias y en los cortes de pelo.
Yo solo con palabras,
no sé si te duelo,
si -quizá- te corrompo
o si te divierto.
Ni sé ya si entiendo.
Si de palabras te has envenenado,
o si estamos intoxicados, con el paso cambiado,
pues está amaneciendo.
)
No queda tiempo, no tengo tiempo;
ya no hay espacio para más versos.
Sólo dormir,
tener nostalgia de ti
y dormir de nuevo.

Solo palabras

Lo peor que puede hacerse
es justo lo que estoy haciendo.
Andar jugando con palabras
es como andar jugando con fuego.

Mentimos.
Hasta cuando decimos
que esto son solo unos versos,
mentimos.
(
Ya te advertí que eran asesinas,
que eran embusteras, que eran enemigas,
que nos manipulan y nos hieren,
nos censuran, nos matan, nos convierten.
Digo: "Te quiero, te deseo".
Solo palabras. Tomadas de dos en dos,
solo dos corruptas unidades tónicas de sentido completo
)si les das tú ese sentido, mi amor.(

Tenemos palabras y tenemos silencios,
tenemos cinesia y pequeños gestos;
leemos en las distancias y en los cortes de pelo.
Yo solo con palabras,
no sé si te duelo,
si -quizá- te corrompo
o si te divierto.
Ni sé ya si entiendo.
Si de palabras te has envenenado,
o si estamos intoxicados, con el paso cambiado,
pues está amaneciendo.
)
No queda tiempo, no tengo tiempo;
ya no hay espacio para más versos.
Sólo dormir,
tener nostalgia de ti
y dormir de nuevo.

sábado, 28 de agosto de 2010

De la natura del tigre,
de la oscura experiencia
de la amable inocencia.
¡Piensa, miente, indaga, escribe!

Poeta, abraza la experiencia
sin perder la memoria
de la pregunta inocente.
Has de aprender
sin olvidarte de no saber.
Y has de fingir ante ti mismo también.

Sufre el desdoblamiento obligado
ese no-ser que debes dominar
-ser mentira te hará un amante consumado-
ese dudar de qué parte enseñar
y qué parte ocultar.

El poeta descubre la carne
la sopesa, la palpa, la estira,
la mira como un cientifico;
la esnifa, la lame, se la frota en la encía;
se la mete en el bolsillo
y deja algo en la mesilla.

La poesía de la vida
le lleva del amor a la carne
de la doncella a la puta
del hermano al amante.
De viajar a vagar,
más vagabundo que viajante,
Será pirata y traficante,
embustero profesional.

Si te crees poeta, actúa como tal.
Permito que me encantes,
que de libro me hipnotices,
movimiento controlado y pendular,
música de cadencias, voz grave,
encogiendo el aire dices:
"cerrá los ojos, te tenés que relajar"

Prometo dejarte hacer;
sobre mi cuerpo semidormido,
profunda y eróticamente divertido,
creerás de experiencia estar ungido
si subyugas mi piel con tu piel.

Del amor, el dolor y la muerte
de vestales al sexo proclives
o de almas blancas e inocentes
escribe; piensa, fantasea y vive.
De la natura del tigre,
de la oscura experiencia
de la amable inocencia.
¡Piensa, miente, indaga, escribe!

Poeta, abraza la experiencia
sin perder la memoria
de la pregunta inocente.
Has de aprender
sin olvidarte de no saber.
Y has de fingir ante ti mismo también.

Sufre el desdoblamiento obligado
ese no-ser que debes dominar
-ser mentira te hará un amante consumado-
ese dudar de qué parte enseñar
y qué parte ocultar.

El poeta descubre la carne
la sopesa, la palpa, la estira,
la mira como un cientifico;
la esnifa, la lame, se la frota en la encía;
se la mete en el bolsillo
y deja algo en la mesilla.

La poesía de la vida
le lleva del amor a la carne
de la doncella a la puta
del hermano al amante.
De viajar a vagar,
más vagabundo que viajante,
Será pirata y traficante,
embustero profesional.

Si te crees poeta, actúa como tal.
Permito que me encantes,
que de libro me hipnotices,
movimiento controlado y pendular,
música de cadencias, voz grave,
encogiendo el aire dices:
"cerrá los ojos, te tenés que relajar"

Prometo dejarte hacer;
sobre mi cuerpo semidormido,
profunda y eróticamente divertido,
creerás de experiencia estar ungido
si subyugas mi piel con tu piel.

Del amor, el dolor y la muerte
de vestales al sexo proclives
o de almas blancas e inocentes
escribe; piensa, fantasea y vive.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Para que no se me olvide lo que es un poeta

Mahfud Massís-POSESION DEL FANTASMA
En Antología poética (Venezuela, 1990)

Una mano se abre lentamente en el muro,
y viene tan suave
como pisando sobre higos nocturnos o prepucios
de ángeles.
Aquí está: yo surto un sueño negro
como un pacto de gallinas infernales.
Es el fantasma que vuelve cada noche a mirarse en mis ojos,
y cada noche olvida
que el cristal no devuelve la cara de los muertos.

Su rostro es fino, de té simple y triste:
Su voz muere en el ámbar
cogido en las sombrías mareas de Letonia.
Me dice que en los cementerios hay muy poca tristeza,
se roban las falanges y las flores.
Y a las pobres
niñas que se mueren de amor
les hacen cosquillas en el pubis.
Y se asoma hasta el fondo de mis ojos
y arranca la raíz de mi último pensamiento.
Yo le miro en el fondo de los ojos,
y el fantasma no tiene pensamiento.

-Hermano, vete en blando camino a tu morada
y vigila al pie de los nogales
que emergen de los ojos caídos en las tumbas.
Espera la llegada de sus nueces azules,
y aceitaremos juntos al ángel de los muertos.
Tú vestido de blanco,
yo vestido de negro.
Tú subiendo la cuesta de escarcha,
Yo montado en las bestias del duelo.


http://www.memoriachilena.cl/archivos2/pdfs/MC0017628.pdf

Para que no se me olvide lo que es un poeta

Mahfud Massís-POSESION DEL FANTASMA
En Antología poética (Venezuela, 1990)

Una mano se abre lentamente en el muro,
y viene tan suave
como pisando sobre higos nocturnos o prepucios
de ángeles.
Aquí está: yo surto un sueño negro
como un pacto de gallinas infernales.
Es el fantasma que vuelve cada noche a mirarse en mis ojos,
y cada noche olvida
que el cristal no devuelve la cara de los muertos.

Su rostro es fino, de té simple y triste:
Su voz muere en el ámbar
cogido en las sombrías mareas de Letonia.
Me dice que en los cementerios hay muy poca tristeza,
se roban las falanges y las flores.
Y a las pobres
niñas que se mueren de amor
les hacen cosquillas en el pubis.
Y se asoma hasta el fondo de mis ojos
y arranca la raíz de mi último pensamiento.
Yo le miro en el fondo de los ojos,
y el fantasma no tiene pensamiento.

-Hermano, vete en blando camino a tu morada
y vigila al pie de los nogales
que emergen de los ojos caídos en las tumbas.
Espera la llegada de sus nueces azules,
y aceitaremos juntos al ángel de los muertos.
Tú vestido de blanco,
yo vestido de negro.
Tú subiendo la cuesta de escarcha,
Yo montado en las bestias del duelo.


http://www.memoriachilena.cl/archivos2/pdfs/MC0017628.pdf

sábado, 21 de agosto de 2010

Gloomy Sunday- Las mejores versiones de la canción húngara del suicidio








Mi favorita:




Y AQUÍ UNA IMAGINACIÓN SOBRE LA LEYENDA:
Corría el año 1933 y Europa era un tic tac que avisaba. Miklós Horthy acababa de firmar un pacto con los nazis y Hungría se benaficiaba del terrible caos. Ajeno al ambiente político y social, el joven Rezso componía una balada triste inspirada en su amigo Laszlo Javor con el que mantenía alguna relación esporádica cuando Laszlo bebía demasiado en alguna noche fría y oscura después de discutir con su bonita novia de Visegrad. La suerte quiso que ella viniese a verlo una de aquellas noches en que la pasión entre los amigos hizo que se dejasen la puerta del apartamento entreabierta. La joven impresionada y confusa corrió desde la calle Varoshád hasta el puente Erzsébet desde donde se arrojó a las frías aguas del Danubio.
Laszlo cayó enfermo y Rezso lo llevó a vivir con él. Pasó incontables noches en vela, cuidando de su amigo hasta que este se encontró mejor. Entonces le mostró la pieza que había compuesto y Laszlo escribió un poema sobre su amada que cerró aquel círculo doloroso y dejó en la canción toda su vergüenza y remordimientos, sus deseos de morir.
El mes de enero siempre era duro, el carbón escaseaba y hacía tanto frío. Rezso paseaba por la Rumbach Sebestyén y se debatía con el hambre y el frío. Para entonces ya no le contrataban ni para amenizar la cena en el Kispipa pues la ciudad estaba atestada de nazis. Al fin, contra la voluntad de Laszlo, vendió la canción a una emisora de radio de donde se distribuyó también a Estados Unidos. Pero varias llamadas avisaron a las autoridades húngaras de que la balada del judío Seress estaba maldita e inducía al suicidio a aquel que la escuchaba por lo que fue prohibida. En EEUU, sin embargo, se convirtió en un éxito del que Rezso no recibiría jamás un dólar ni siquiera un triste pengo.
Así, solo, pobre, entrando y saliendo milagrosamente de campos de concentración, atormentado por el daño que causó a su amigo Laszlo, jamás compuso una melodía tan bella. Resistió la guerra, la tortura y el comunismo sin dejar su tierra, hasta que la noticia del fallecimiento de Laszlo Javor el 7 de enero de 1968 apuñalado por su amante, un tal Ralph Farkas, en una calle de Manhattan lo sumió en una profunda tristeza. Trató de resistir hasta el domingo siguiente, pero no pudo. El jueves 11, ya sin fuerzas, perdida la fe incluso en el sentido poético de su propia muerte, se tiró por la ventana de su miserable apartamento en la parte vieja de la ciudad y se rompió el cuello contra el duro adoquinado de la helada mañana magiar.


Vid. tb. http://tejiendoelmundo.wordpress.com/2010/06/11/leyendas-urbanas-gloomy-sunday-la-cancion-hungara-del-suicidio/

Gloomy Sunday- Las mejores versiones de la canción húngara del suicidio








Mi favorita:




Y AQUÍ UNA IMAGINACIÓN SOBRE LA LEYENDA:
Corría el año 1933 y Europa era un tic tac que avisaba. Miklós Horthy acababa de firmar un pacto con los nazis y Hungría se benaficiaba del terrible caos. Ajeno al ambiente político y social, el joven Rezso componía una balada triste inspirada en su amigo Laszlo Javor con el que mantenía alguna relación esporádica cuando Laszlo bebía demasiado en alguna noche fría y oscura después de discutir con su bonita novia de Visegrad. La suerte quiso que ella viniese a verlo una de aquellas noches en que la pasión entre los amigos hizo que se dejasen la puerta del apartamento entreabierta. La joven impresionada y confusa corrió desde la calle Varoshád hasta el puente Erzsébet desde donde se arrojó a las frías aguas del Danubio.
Laszlo cayó enfermo y Rezso lo llevó a vivir con él. Pasó incontables noches en vela, cuidando de su amigo hasta que este se encontró mejor. Entonces le mostró la pieza que había compuesto y Laszlo escribió un poema sobre su amada que cerró aquel círculo doloroso y dejó en la canción toda su vergüenza y remordimientos, sus deseos de morir.
El mes de enero siempre era duro, el carbón escaseaba y hacía tanto frío. Rezso paseaba por la Rumbach Sebestyén y se debatía con el hambre y el frío. Para entonces ya no le contrataban ni para amenizar la cena en el Kispipa pues la ciudad estaba atestada de nazis. Al fin, contra la voluntad de Laszlo, vendió la canción a una emisora de radio de donde se distribuyó también a Estados Unidos. Pero varias llamadas avisaron a las autoridades húngaras de que la balada del judío Seress estaba maldita e inducía al suicidio a aquel que la escuchaba por lo que fue prohibida. En EEUU, sin embargo, se convirtió en un éxito del que Rezso no recibiría jamás un dólar ni siquiera un triste pengo.
Así, solo, pobre, entrando y saliendo milagrosamente de campos de concentración, atormentado por el daño que causó a su amigo Laszlo, jamás compuso una melodía tan bella. Resistió la guerra, la tortura y el comunismo sin dejar su tierra, hasta que la noticia del fallecimiento de Laszlo Javor el 7 de enero de 1968 apuñalado por su amante, un tal Ralph Farkas, en una calle de Manhattan lo sumió en una profunda tristeza. Trató de resistir hasta el domingo siguiente, pero no pudo. El jueves 11, ya sin fuerzas, perdida la fe incluso en el sentido poético de su propia muerte, se tiró por la ventana de su miserable apartamento en la parte vieja de la ciudad y se rompió el cuello contra el duro adoquinado de la helada mañana magiar.


Vid. tb. http://tejiendoelmundo.wordpress.com/2010/06/11/leyendas-urbanas-gloomy-sunday-la-cancion-hungara-del-suicidio/

lunes, 16 de agosto de 2010

Me alejo de los prejuicios y el cinismo
del mundo en que vivimos,
del miedo y de los disfraces.
Me acerco a mi parte menos cobarde.

Te doy a elegir cada día.
Dudo de mí
me cuestiono;
abro los ojos;
ante la realidad
que se me presenta,
trato de ver entre las mentiras
a través de unas gafas sin significado.

Llego a un lugar tras un viaje;
y, aunque seas una isla sin lógica,
no me aíslo,
no me vendo,
dejo entrar
al sol y a la lluvia,
al viento,
a los poemas, a las caricias,
a los cuentos.
Me alejo de los prejuicios y el cinismo
del mundo en que vivimos,
del miedo y de los disfraces.
Me acerco a mi parte menos cobarde.

Te doy a elegir cada día.
Dudo de mí
me cuestiono;
abro los ojos;
ante la realidad
que se me presenta,
trato de ver entre las mentiras
a través de unas gafas sin significado.

Llego a un lugar tras un viaje;
y, aunque seas una isla sin lógica,
no me aíslo,
no me vendo,
dejo entrar
al sol y a la lluvia,
al viento,
a los poemas, a las caricias,
a los cuentos.