lunes, 11 de octubre de 2010

un mero recuerdo

Algunos lloran, como llueve este otoño, como arrastra el agua la sola casualidad de nacer a un lado o al otro de este océano de tiempo. Cuando la mayoría indolente mira hacia otro lado, saben esos pocos que la vida es más importante. Y lloran por la trampa del destino que nos pone en manos de predadores fanáticos, codiciosos, asesinos impasibles con el corazón de piedra. Algunos lloran cuando se ruega al viento un mero recuerdo, una cruz, una plegaria, un nombre en una piedra y la respuesta nos mata de nuevo.

2 comentarios:

  1. Cada una de tus lágrimas se parecen a mis sonrisas, a mis abrazos, a mis caricias. Cada una de tus lágrimas se parecen a mis deseos.

    Blogsaludos

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