miércoles, 20 de octubre de 2010

Historias




Es verdad que parecemos vacas cuando mascamos chicle.
Me gustan las historias. Imaginar los pensamientos del segurata gigante, con su andar de me están mirando, con su promesa de una única noche (que no una noche única), con la duda de si es café o redbull con algún añadido, con los ojos pequeños, azules, vacíos. El insulto fácil, la idea fija, la espalda enorme, el revólver cargado. Las quejas de ella, el falso reconciliarse, ser viejos y sentarse a mirar la vida de los demás, pasear al perro en mañanas húmedas de invierno por las playas sucias de cañas y algas secas después de la tempestad, el olor de marisma, el mar gris y blanco, el cielo septentrional de los acantilados. La vulgaridad del coche viejo, de la camiseta de la banda de rock descolorida, de los labios pintados de negro en la mañana; la lluvia insípida, pequeña, micropartículas de agua que se resisten a caer al suelo y se pegan a las gafas, humedecen el pelo, destruyen los huesos, ahuyentan a los viejos.
La playa semidesierta. La historia tan triste de esos que no saben que viven. Historias todas de soledad y pasar el tiempo de nuestra vida tan insulsa.

3 comentarios:

  1. Pero, pero!!

    Insulsa?, Mentirijilla :)

    A

    Pd: Moby :D

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  2. Esto nos pone al tanto de quien vive una media vida y ni cuenta se dá.
    Aunque no debemos descontar los despertares que pueden darse, somos seres con tantos alcalcances, tantas limitaciones, tantas contradicciones ,y que en cualquier momento podemos tener una epifanía que nos impulse a instaurar una plenitud de cambios.ESA posibilidad de vivir diferentes vidas en una sola, y también hay quien no se encuentra en tal caso sino que vive a largo o corto plazo su grandeza o su pequeñez, de verdad que formamos el zoológico humano en cuanto a la revoltura de ejemplares. Estimulante y a la vez neurotizante.

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  3. Sí que es interesante obsevar a los demás y observarnos. Y ponerse en el pellejo de los poetas que nos cuentan el mundo y de los personajes anodinos o fascinantes. Vivir muchas vidas y agotar las posibilidades que se nos dan (y -quizás- robar otras que en apariencia no se nos dieron ¿verdad?)
    Muchas gracias por tu visita, Carlos. Yo sigo leyendo esos micros que contienen tanto en tan poco y que están más cerca de la poesía por la intensidad, la pasión y toda esa "presión semántica"...

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