Esto es la guerra, Sergey. Y tú sabes mucho de la guerra. Te has pasado la vida en guerra. Apareces y desapareces como un maki en los años 30. Yo quiero jugar contigo, aunque sea solo un poco. Aunque sea para dejarme ganar, aunque sea para sentirte descansar. De tanta intensidad. De tanta calma y serena violencia. Hoy Cristina se va. La fiebre, no. La fiebre no se va. No sé si yo he estado en guerra alguna vez, en peleas sucias. No sé qué hice ayer. Imagínate antes de ayer. Hoy chocaron dos autobuses y apalearon a unos cuantos afganos en algún punto de Alemania. Hoy se puso el sol a las 10:35. Hoy habló la alta burguesía de tu país y habló Rajoy, ninguno dijo nada. Hoy hizo frío e hizo calor. En Málaga, el Poniente luchó con el Levante y ganó. Nadie sabrá jamás lo solos que estamos. Lo inútil del noticiero, lo absurdo del televisor, de la revista, del libro. Nadie sabrá jamás lo que nos podríamos amar.
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