domingo, 20 de mayo de 2012

Nada se perdería. Poema en verso


Una inmensa falta de voluntad,

una falta líquida y helada.



En la desdicha de ser vacío

de no tener alma

ni cuerpo

ni alas con las que volar,

soy nadie. 



Ni siquiera unas garras,

unas míseras garras

-como sucia y pervertida alimaña-

Uñas con las que me pueda sujetar

a las paredes de pozo sin fondo.



Así, sin alas ni voluntad

caigo más bajo

y más y más.

Soy nadie.



Maldigo las palabras

y las bocas

y los ojos y las miradas.

Caigo tan rápido,

pero este abismo parece no tener fin.



Nadie puede esperar al golpe

que acalle

todos los aullidos,

los graznidos,

los gemidos,

los reproches.