domingo, 22 de abril de 2012

Tomar o no tomar

Anoche tuve un sueño de lo más raro. Una pesadilla. Terrible. Me vendía totalmente borracha, a la mañana no quise besar al tipo poderoso y me marchaba. Nada había servido para afianzar mi posición. Me sentía basura. Mis acompañantes me sentían basura. Era basura.
No tengo a quién contarle mis sueños.
Espero que la profecía no se cumpla y que lo que no se cuenta, no se cumpla.
El tipo más corrupto, más sucio y más desagradable del mundo es el hilo del que pendo en el sueño. Las amigas que me acompañan me abandonarán. Todos son personas de mi vida en la Facultad. 
Últimamente, cada sueño es más real que la realidad.
Al despertar, un reproche de mi boca te culpaba por no haberme sabido salvar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario