jueves, 17 de marzo de 2011

en el fondo todo es un chiste

Miércoles 16 de marzo de 2011.


En diciembre de 2007, alguien mató a una taquígrafa en estado embrional que tenía que nacer ayer. Ya ayer no pudo nacer. Una verdad o un puto axioma chino dejó a la mamá de Carmen la taquígrafa nonata en estado catatónico.

Yo nunca fui una princesa. Tuve una infancia de pesadilla. Me han tratado mal con frecuencia, no tanto físicamente (que también) sino de otros modos. Nunca tuve dinero, tengo que trabajar para vivir con normalidad en las coordenadas geográficas que me tocaron en suerte. Tampoco fui guapa, ni me llevaron en descapotable, ni hice un crucero a este o aquel lado del océano, nadie se colgó de un pino por mí. Alguno lloró, eso es verdad, pero al final para que no llorase me quedé con él. Así soy yo, en realidad. Un gran nadie.
Ahora estoy asustada. Por la suerte de la vieja princesa que es la suerte que todos correremos. Me importa un geranio, papito, que no me recuerden. Pero la silla de ruedas, el ser un muerto viviente desmemoriado e inútil; estar sola, solísima, cruzando la calle... Me entró el miedo.
Pobre Carmen la taquígrafa deberá esperar a mañana.
El axioma chino de Y., además, me hizo ver y comprender por qué llevo todo un año de premoniciones ininteligibles y terroríficas. Claro, en noviembre se cumple la etapa dos. La muerte de mi yo de ahora. El problema, creo, está en que para mí por razones que no explicaré, no hay cuarta etapa. No paso los sesenta, está escrito y firmado y sellado. Y entonces este es el último tramo, por así decir. No es como para otros. Que mira tú ahora ya somos maduros, veinte años más de fiesta, de follar y de ahora sabemos más y no tenemos a quien dar cuentas. Qué bueno, che, ya habrá tiempo de preocuparse. Hoy pago yo. Jajaja. 
No. Yo lo que veo es el túnel humedito cuesta abajo y el tictac que se acelera. Pensé en el diablo que me esperará allá al fondo con un bate de béisbol. Listo para darme lo mío. Y me entró el miedo. Se me quitó el buen humor por un rato.
Me voy a acostar y a planificar con tiempo el evento de noviembre. En verdad, no sé si comprar una tarta o pagarme una misa. Pudiera ser pertinente un funeral irlandés. Veré si nos dan licencia en el Ayuntamiento.
Creo que fue Chaplin quién dijo eso de que en el fondo todo es un chiste y fíjate ahorita anda criando malvas y ya no se ríe.

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