domingo, 7 de noviembre de 2010

Filología gore

Tras un par de días de leer comentarios y reseñas, artículos periodísticos y opiniones varias sobre un libro que todavía no ha salido al mercado, la cabeza me da vueltas. Donde quiera que mire veo críticas infames (y plagadas de faltas ortográficas) de personas poco cualificadas (eufemismo) sobre un libro que no han leído ni van a leer.
Mi pregunta es cómo demonios ha llegado el fétido concurso televisivo, la mediocridad popular, la ignorancia supina y pagada de sí misma a las mismísimas orillas de la Filología.
Los periodistas contratados a dedo, que puntúan sus textos como niños de primaria, o los que se llaman a sí mismos filólogos, y que ni se han molestado en leer la Ortografía del 99, se han de preparar pues hoy he decidido comprarme una ouija (güija), el segundo tomo de una enciclopedia de vudú y un libro de magia negra, además de un machete enorme, una pistola eléctrica y un montón de ejemplares de lo último de Ken Follet, que bien lanzados dejarían KO hasta a un peso pesado afroamericano.

Los jinetes del apocalipsis, a saber, periodistas, publicistas y comunicadores varios serán el primero de mis objetivos asesinos. Claramente determinada a sacrificar mi alma inmortal en pos de un bien mayor, para salvar a la humanidad de tan indigno presente, los siguientes serán los falsos profetas de la filología: al próximo enclenque e ignorante que se llame a sí mismo filólogo en un texto plagado de faltas ortográficas y afirmaciones apriorísticas del tipo: "parece ser, (la coma es para respirar) un nuevo capricho de la RAE" (ah, el machete). O lo que ha acabado de rematarme: "por fin sé cómo se acentúa veais" (pues, por lo visto, no).
Niños, no confundáis un triptongo con un hiato, que los filólogos sois necesarios pero no tanto como para no matar a unos cuantos un día tonto. Tengo una noticia. Algunos no habéis leído bien el articulito del periódico de turno pues la supuesta "modificación" no se refería a veáis sino a riais, que -claro- es monosílabo (¡fíjate un triptongo!).
Uno en La Razón (ese pilar de la civilización) escribe: "A partir de hoy mismo, quien escriba  «guión», con tilde,   que sepa que está cometiendo una falta de ortografía. La grafía correcta es «guion»".  La cursiva -por supuesto- es mía. Si se cree preparado para escribir un artículo sobre el particular podía saber que eso que ha escrito es ridículo: la ortografía correcta (que no grafía) es guion y hace ya 11 años que sabemos que esto iba a ser así. Si se hubiese molestado en leer la anterior edición de la Ortografía sabría eso y que los monosílabos no se acentúan y que ortografía y grafía no son sinónimos.

Hoy amo a la RAE; y a los académicos bicentenarios con dentaduras postizas les daría un beso en la boca (para compensar tanta maldición injusta que les ha caído).

6 comentarios:

  1. Y también besos, A. No olvides los besos a los académicos.

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  2. ¿A esos sin dentadura -natural-? No sé yo qué me da más cosa xD

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  3. Ja ja ja, yo paso mi horario laboral en una editorial corrigiendo, sobre todo, la ortografía, acentos principalmente. Y me resulta apasionante lo que acabo de leer, siempre había pensado que era una correctora agresiva, ahora veo que no soy nadie a tu lado.
    Un abrazo admirado

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  4. Me encanta saber que eres correctora y que somos "compinches" también en esto :)
    Un abrazo, Anita

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