Pesadas nubes que se extienden y se agrupan. Demos un paseo. Yo de la mano de papá, mi hermano de la mano de mamá. El barrio en un lento anochecer, bajo el cielo y su olor. Vecinos que saludan en la
tarde que acaba.
El día que noté que mi vista fallaba. La calle ante mis ojos se angostaba.
Una bulla fenomenal despertó a papá. Peleábamos en el salón. Cuando entró, mi hermano me tenía en el suelo. Papá lo agarró, como a un muñeco ligero, y lo golpeó. Lo golpeó y lo golpeó. Alguien gritó. Mi madre lo paró. Mi padre lloró. Mamá lloró. Mi hermano lloró. Mi madre abrazó a mi hermano, mi padre abrazó a los dos. Yo, apartada, los miré. En el falso nudo. Los miré desde la lejanía de la miopía y el aturdimiento. Los miré. A los tres.
Demos un paseo.
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