lunes, 4 de abril de 2011

Perder cosas y más cosas, perder cartas certificadas y documentos que acreditan mi dudosa identidad. Perder el hilo. Perder amigos. Perder las ganas. Perder y perderme. Olvidar y quemar mis palabras.
No hay camino que lleve a ninguna parte, solo aliviar el miedo como se pueda. Todo vale. Noy hay viaje, ni senda, ni destino ni mierda. Solo la muerte que espera. Y mientras. Matar el aburrimiento. Aliviar el miedo.
Mi tiempo me pertenece pero no sé qué hacer con él.  Mi tiempo me pertenece pero te lo regalo. Hazte con él una silla, una pajarita de papel, un sombrero, una calle: ponle el nombre de un poeta, no te olvides de cortar el cordón y brindar con champán. Inaugura una excusa tediosa por la que enterrarlo. Es tuyo, te lo regalo. Cómetelo, bébetelo, regálaselo a alguna puta. Entrégalo al fuego. Te lo doy. Para ti. Para ti, que no sentirás perderlo, malgastarlo, venderlo.

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