La libertad es una sombra que nos atañe, un desastre conceptual que algún maldito cabrón inventó un día en que no tenía nada mejor que hacer, un epitafio y una losa sobre nuestros cadáveres, un desastre antinatural e inevitable. Cómo dejar de proyectar esta sombra sobre ti, cómo dejar de sentir esa punción en mí, cómo demonios evitar pensar siquiera, si la idea-ficción-quimera está tan arraigada en mí y en ti. ¿Cómo? ¡Mierda!