lunes, 26 de julio de 2010

Temprano en la madrugada, sin haberme vestido todavía, despeinada. Abro el ordenador y empiezo a curiosear por ahí. Blogs recomendados en blogs que encuentro casualmente en otros blogs que tienen un vínculo e información de Brecht, H. G. Wells, vídeos de L. Cohen piratas, poemas y relatos, versos cantados, música que te lleva a otra música,… Desayuno glotonamente, descuidadamente los ojos puestos en la pantalla del viaje vespertino por el mundo entero.
Pronto siento que me he metido en la vida de alguien, entre ese alguien y sus confidentes, en la cabeza de ese que se desnuda y lo veo desnudo aunque no sepa ni quién es ni de dónde es.
Miro el pequeño aparato que tengo entre manos, pensando algo que se me olvida, cuando veo su ojo que también me mira: fijamente, discretamente. Cuántas veces desnuda, cuántas veces llorando, cuántas veces habré hablado ante esa cámara.
Cierro de golpe el portátil y salgo dejándolo en el suelo, como huyendo de esa revelación inquietante. Tras media hora, lo recojo con cariño y me digo mientras lo reinicio: “No volveré a navegar sin lavarme los dientes y ponerme una camiseta”.

2 comentarios:

  1. Desnudarse VS Vestirse y Lavarse los dientes. Mientras la lucecita de la cam no esté encendida, solo te ve quien tú quieras.

    I.T.

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  2. Desnudarse vs ponerse el uniforme, ponerse en cola, comer a la hora de comer, estar tan cuerdo...
    Me ve aquel que lee. Y todo el que navega sin saber dónde como yo? ¿Ese no me ve?

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